Emmanuel Macron, presidente de Francia, subirá el salario mínimo y bajará impuestos para calmar a los Chalecos Amarillos, pero a pesar de ello, continuarán las protestas en el país galo.

Macron anunció el lunes pasado que subirá en 100 euros el salario mínimo de los franceses, que actualmente está en 1.184,93 euros netos. Además, reducirá impuestos a los jubilados y trabajadores con los salarios más bajos, en un discurso en el que trató de apaciguar al movimiento de protesta de los chalecos amarillos.

"Responderemos a la urgencia económica y social con medidas enérgicas, recortando los impuestos más rápidamente, manteniendo nuestro gasto bajo control, pero no con giros en U", dijo el primer mandatario.

Francia: chalecos amarillos piden la renuncia de Macron

Macron se dirigió al pueblo francés tras reunirse con políticos locales y nacionales, sindicatos y líderes empresariales para escuchar sus preocupaciones, después de un nuevo fin de semana de protestas violentas en todo el país.

Además de la subida del salario mínimo a partir de enero, el presidente francés informó que no se restablecerá el impuesto sobre el patrimonio, y que luchará contra el fraude fiscal. Macron reconoció que sus palabras han herido a algunos en el pasado, y consideró justificado el descontento que ha provocado frente a las protestas.

Las movilizaciones del año pasado se volvieron violentas, especialmente en la capital, donde los fuertes enfrentamientos entre la policía y los manifestantes provocaron el incendio de automóviles y edificios, la destrucción de negocios y el despliegue de gases lacrimógenos y cañones de agua.

Aunque el movimiento ciudadano de chalecos amarillos, llamado así por las chaquetas de alta visibilidad que los automovilistas franceses tienen que llevar en sus autos, comenzó por los altos precios del combustible.

Desde entonces se transformó en el reflejo de la crisis del poder adquisitivo de la gente, y las desigualdades, cada vez mayores. Algunas de sus demandas, incluyen ahora la devolución del impuesto a las Ganancias, un aumento del salario mínimo y mayores impuestos para las empresas multinacionales, hasta llegar al pedido de moción de censura contra el presidente francés.

Fuente: Euronews