Analizar los números del COVID-19 no resulta sencillo y menos una comparación entre distintos países a los que está afectando la enfermedad. 

La cantidad de test que se realizan es muy variable y la rigurosidad con la que cada gobierno difunde las estadísticas varía mucho de un país a otro.

Un claro ejemplo es Ecuador donde la cifra de contagios se duplicó desde el pasado jueves 23 de abril de 2020.

Sin embargo, el viceministro de Salud, Xavier Solórzano, explicó que "no se trata de un brote masivo de casos, sino de la incorporación de los resultados de muestras que se habían tomado hace semanas y estaban represadas.

Si bien todos los países tienen problemas de notificación de casos,  existe el temor de que la situación en Brasil sea mucho más grave. La saturación en hospitales y morgues, las más de 10.000 fosas abiertas por el cementerio de Vila Formosa en Sao Paulo y los escasos test realizados indican que el impacto es mucho mayor que lo que retratan las cifras oficiales. 

Si bien las autoridades han confirmado 30.152 recuperados,  4.298 muertes y mas de 60.000 contagios, los casos de miles de hospitalizados por síndrome respiratorio agudo en las últimas semanas continúan pendientes de investigación.

Todos estos datos muestran la aceleración de la pandemia en un momento en el que el Gobierno del presidente Jair Bolsonaro se encuentra fuertemente debilitado tras la salida del ministro de Justicia Moro, la cual se produce días después de la destitución del ministro de Salud Luiz Henrique Mandetta.