La exguerrilla FARC pidió perdón público este lunes a las miles de personas que secuestró en Colombia y expresó su arrepentimiento por el "dolor" y las "humillaciones" que les infligió en cautiverio.

"El secuestro fue un gravísimo error del que no podemos sino arrepentirnos", dijo la dirigencia del hoy partido político en el mensaje de perdón más contundente que ha enviado desde que firmó la paz en 2016.

La que fuera la organización rebelde más poderosa de América, implicada en un conflicto de casi seis décadas, admitió adicionalmente que "el secuestro (...) hirió de muerte" la "legitimidad y credibilidad" de su alzamiento armado contra el Estado colombiano.

"Este lastre (...) hoy pesa en la conciencia y en el corazón de cada una y cada uno de nosotros", agregó en una declaración pública.

La justicia de paz investiga más de 20.000 secuestros por parte de los rebeldes que depusieron las armas, entre ellos los de cientos de uniformados y varios políticos como la colombo-francesa Íngrid Betancourt, quien pasó seis años en cautiverio antes de ser liberada en una operación militar en 2008.

Los responsables de la antigua guerrilla podrán evitar la cárcel si confiesan sus crímenes, reparan a sus víctimas y se comprometen a nunca más ejercer la violencia. En caso de que incumplan, podrían recibir penas de hasta 20 años de cárcel.

Además del secuestro, los jefes rebeldes de antaño están rindiendo cuentas por reclutamiento de menores entre otras acciones.