Se presenta “Tequendama Hotel” en La Casona Municipal. Entrevista con Mariana Massera, directora de la obra de teatro de inmersión.

Tequendama Hotel es una invitación a sumergirse en una obra teatral diferente, donde los sentidos se disparan y entraremos en una sugestión permanente. La música, las luces y la obscuridad del lugar nos llevarán a ser parte de las escenas que se viven en cada función. Las pasiones suburbanas que laten en la ciudad, serán escenificadas con bailarines y actores que dejan el alma en cada función. Exhibe en escena a personajes posibles con situaciones sociales actuales. Se representa el aborto, la violencia de género, el acoso, el abuso de poder. Está “la humanidad puesta en escena” como nos describe Mariana Massera, directora de la Compañía La Pendiente Co y creadora de la obra. También fue directora artística y coreógrafa de Pabellón Tornú, obra que se presentó durante dos temporadas de verano, en un escenario particular: El Hospital Colonia Santa María de Punilla.

Se presenta en La Casona Municipal (Rioja esq. Gral Paz) con doble función el 1 y 2 de marzo a las 21 y 23 horas. Entradas a $325 en Autoentrada.

Teatro de inmersión

En Argentina, por lo general no se realizan obras de estas características, ya que es necesario intervenir el espacio físico con el montaje y puesta en escena de cada espectáculo. Mariana Massera, explica cómo fue el proceso de construcción de la obra.

-¿Cómo define la puesta en escena de Tequendama Hotel?
Es un espectáculo de teatro de inmersión, no hay un limite para recorrer el lugar. El público forma parte de la obra. No hay una línea impuesta entre el espectador y los actores. El espacio escénico está ocupado por los actores y el público. Se vuelven protagonistas para la obra. En algunas escenas el espectador completa la historia, por lo que se vuelven necesarios.

-¿Cómo surge la idea de realizarla en Córdoba?
Luego de pasar por una experiencia como Pabellón Tornú, nos quedamos con muchas ganas de hacer este tipo de obra de teatro de inmersión. La idea está inspirada en un hotel de Colombia, que se llama Tequendama. Es conocido como el hotel de los suicidas: el hotel del Salto de Tequendama. En los años 60, la gente se iba a suicidar allí, ya que estaba en un lugar muy alto, al lado de una cascada y no se podía recuperar los cuerpos. Por lo que la gente se suicidaba para no dejarle el gasto de un funeral a la familia. Este lugar me llamó mucho la atención y todos los mitos que lo rodean. Entonces pensé en escribir una obra y fueron apareciendo muchos personajes que se mezclan de otras obras de literatura o de historias de gente de la vida real.

-La obra se estrenó durante 2018. ¿Cómo la recibió el público, qué comentarios realizaron a la salida de la función?
El año pasado el público la recibió muy bien, les encantó la idea de estar inmersos en la obra. No hay diálogos en la obra, hay música constante, es muy sugestiva. La banda sonora es de películas de terror, las máscaras que se le entrega al público también influye para que inspire miedo. La gente por lo general quiere volver, actuamos con entradas agotadas y se quedó gente afuera. La obra se convierte en una experiencia movilizante para la gente. Hay escenas de amor, de alto voltaje de contenido erótico, hay oscuridad, hay abuso, violencia. Está la humanidad puesta en el teatro y la danza.

-¿Hay modificaciones en la obra para las nuevas funciones?
Hay personajes nuevos que se han incorporado. Está Alex del grupo de Hip Hop Cba Action, que será un detective que llega al hotel a averiguar qué está pasando. También, como parte de un juego con el público, hay personajes de Pabellón Tornú, como el mío de ama de llaves y niñera, y Maria Fernanda Neder, que era la cocinera de Pabellón Tornu ingresa a trabajar en el Hotel. Son guiños hacia la gente que vio Pabellón Tornú.

La obra es apta para mayores de 14 años, acompañados por un adulto. A continuación compartimos imágenes de la puesta en escena.

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