Se trata de la familia de la joven asesinada camino a su casa, porque el colectivo no podía ingresar al barrio Ciudad Mi Esperanza.

La erradicación de una villa a un “barrio-ciudad” en las afueras de Córdoba, un camino intransitable y un colectivo que no puede ingresar. Un combo que fue el condicionante de una muerte.

El asesinato de Daiana Moyano, que se bajó de la línea urbana 68 a casi un kilómetro de su casa y, en el camino fue atacada sexual y físicamente, hasta acabar con su vida.

Por eso la familia de la joven, de 24 años y dos hijos, decidió denunciar a los Estados provincial y municipal por el hecho. La carátula es la de “abandono de persona”.

Aducen, en tal sentido, que en esa muerte la desidia de quienes son los encargados de velar por las condiciones mínimas de habitabilidad y seguridad de las personas, fue parte importante.

Mientras tanto, convocan para esta tarde, en el centro de la ciudad de Córdoba, a realizar una marcha.