El campeón de la F1 2018 totalmente libre de errores y de presión cerró la temporada con un triunfo.

Que manera de cerrar una temporada increíble para Lewis Hamilton (Mercedes), en la cual no se cansó de superar varios récords. En el comienzo del Gran Premio de Abu Dhabi, el último del año, el piloto británico se afianzó al frente de la fila india y rápidamente estiró la diferencia con respecto a Valtteri Bottas (Mercedes). Sin embargo, la ventaja se esfumó pocos metros más tardes.

Una intensa lucha entre Romain Grosjean (Haas) y Nico Hülkenberg (Renault) tuvo como consecuencia el despiste del piloto alemán y posterior vuelco, lo cual hizo que su vehículo terminara semicolgado en los neumáticos de contención. Al instante, Hülkenberg confirmó estar bien y apareció el auto de seguridad.

En la neutralización, Kimi Räikkönen (Ferrari) tuvo una última participación con la escuderia italiana para el olvido. El finlandés debió abandonar en el ingreso al 8º giro al circuito y nuevamente hubo Pace Car. Fue entonces cuando Hamilton aprovechó para ingresar a pits para realizar el primer cambio de neumáticos.

Si bien Daniel Ricciardo (Red Bull) comenzó a comandar las acciones luego de las paradas del actual campeón y de Bottas, desde la vuelta 27 el australiano tuvo una perdida de rendimiento por el desgaste de las gomas y Hamilton se acercó.

Siete rápidas después, Ricciardo decidió entrar a los boxes y el cinco veces vencedor de la Fórmula 1 capturó la primera colocación y fue en aquel lugar en el que vio la bandera a cuadros. Sebastian Vettel (Ferrari) cerró la última fecha de la temporada con el segundo puesto y Max Verstappen (Red Bull) se subió al tercer escalón del podio.

En su último compromiso con la categoría y con McLaren en el Mundial, Fernando Alonso terminó 11º y fue elegido como piloto favorito de la carrera.