El presidente venezolano reasume el 10 de enero, hasta 2025. Brega por “la no injerencia” y denuncia el bloqueo y la “salvaje” persecución.

Después de ganar los comicios sacando más de dos tercios de los votos el 20 de mayo pasado, Nicolás Maduro se alista para iniciar, el próximo jueves, un nuevo mandato presidencial en Venezuela.

Ante las múltiples críticas por las elecciones que lo llevan a ese lugar, las cuales son denunciadas como inválidas por proscripción de partidos y fraude, apuntó que “la oposición sólo reconoce los resultados electorales cuando gana". Puso como ejemplo su derrota en las legislativas de 2015.

Con la asunción del nuevo presidente de la Asamblea Nacional reciente, bregó por “una oposición auténtica" y denunció una “desintegración" de sus oponentes, porque “no piensan con cabeza propia", sino “a través de Washington y Bogotá".

El mandatario brindó una entrevista al periódico Le Monde Diplomatique, donde celebró el proceso de los últimos años de “madurez y sabiduría demostrada por nuestro pueblo", en el contexto de “la más brutal agresión que hayamos sufrido desde nuestra guerra de independencia".

Las referencias, claro está, apuntan al carácter autoritario que se le endilga a su gestión, continuadora del legado de Hugo Chávez.

“Nuestro pueblo ha crecido en conciencia, en fuerza organizada, en patriotismo, frente a la guerra psicológica y a la ilegal e ilegítima guerra económica perpetrada por el imperio norteamericano junto a sus gobiernos satélites de este continente y de Europa, para tratar de doblegarnos", enfatizó.

Dejó en claro que “la Revolución Bolivariana se encuentra hoy más robusta, viva y amalgamada que nunca", que tiene “el plan y la fuerza" para los próximos seis años y que las voces externas (la flamante declaración del Grupo de Lima, por caso) “no significan nada ante la voz del pueblo", que lo eligió.

También fue tajante: “Aquí no ha cerrado una sola escuela, ni una universidad. Al contrario, ha aumentado el número de estudiantes de la educación pública.

Por el contrario, adujo, nos encontramos ante “una batalla cruenta, durísima", partiendo de “sanciones internacionales que le han hecho perder a Venezuela por lo menos, sólo durante el año 2018, unos veinte mil millones de dólares".

Al respecto, agregó: “Nos persiguen las cuentas bancarias. Nos impiden las compras de cualquier producto en el mundo. De hecho hemos recurrido a todos los organismos por el caso: Euroclear, uno de los mayores sistemas de compensación y liquidación de valores financieros del mundo, que nos secuestró mil cuatrocientos millones de euros que teníamos ya comprometidos para comprar medicinas, insumos y alimentos. Y nadie hace nada".

Resaltó, a su vez, que tropas ilegales continúan ingresando al país, realizando “sabotajes de energía, agua, transporte".