La Facultad de Matemáticas, Astronomía, Física y Computación (Famaf) de la Universidad Nacional de Córdoba, es una unidad académica que se ha adaptado de manera eficaz a los desafíos planteados por la pandemia en el ámbito educativo.

Su decano, Gustavo Monti, detalló a Canal U, algunas de las acciones llevadas adelante en Famaf confirmado que “ya hemos vuelto a la presencialidad en lo que fueron los cursos de Física Experimental para estudiantes desde fines del año 2020 y en el primer cuatrimestre de 2021 hasta que la Provincia de Córdoba suspendió totalmente las clases presenciales.”

“Después de las vacaciones de Julio retomamos las clases presenciales de los laboratorios de Física Experimental que no hay forma de darlo a distancia. Sobre el resto esperaremos las directivas que se den a nivel nacional”, explicó el Decano.

A su turno, respecto de las medidas sanitarias y protocolo que se aplican en esta facultad, Pedro Pérez, Secretario de Asuntos Estudiantiles de Famaf, señaló a Canal U que “hay una aplicación donde cada persona autorizada a ingresar a la facultad utiliza por medio de un código QR, sin utilizar papel, para registrar su ingreso, donde también se le toma la temperatura, se le exige el uso de barbijo. La facultad está preparada ediliciamente y a nivel personal, o sea nosotros tenemos una planta docente de excelencia, reconocida a nivel internacional preparada para sostener en pandemia una educación inclusiva, de elite de altísima calidad y lo vamos a seguir haciendo, de acuerdo a cómo evolucione la pandemia, para evitar los contagios. Lo que sí, no estamos dispuestos a exponer a las personas y permitir que se contagien de una manera irresponsable en el transporte público u obligar a nuestro personal a tener que trabajar en condiciones que no sean seguras.”

Inversión en Equipamientos

“Nosotros teníamos un sistema de becas desde antes de la pandemia”, nos comentó Pedro Pérez, Secretario de Asuntos Estudiantiles de Famaf, quien explicó que “son las becas PIOE para acompañar a estudiantes que tenían inconvenientes en términos socioeconómicos. No son becas condicionadas por el rendimiento académico y este año renovamos 21 becas y dimos 10 a estudiantes ingresantes. Son becas de $40.000 anuales, se dan en 10 cuotas, pero con la llegada de la pandemia y las dificultades de los y las estudiantes para poder acceder a la educación virtual, dispusimos de un nuevo sistema de becas llamadas PAMIT (Programa de adquisición y/o mejora de Insumos Tecnológicos) que son de acceso a tecnología, porque detectamos que muchos y muchas estudiantes no estaban pudiendo acceder a una clase virtual ya sea por un paquete de datos, la falta de una tablet o poseer una computadora sin cámara o sin micrófono, o necesitaban cambiar disco rígido o ram de su computadora personal, entonces dispusimos un sistema de becas para el cual destinamos una parte muy importante de nuestro presupuesto y se la dimos a todos y todas los y las estudiantes que las solicitaron, Dos tipos de becas, uno de $10.000 y otra de $20.000 para las cuales presentaban un presupuesto diciendo lo que querían comprar y se otorgaba de tipo 1 o de tipo 2 respectivamente. Así se otorgaron 185 becas, 71 de tipo A de $10.000 y 114 de tipo B de $20.000.”

Pérez también manifestó que “con el plantel de profesoras y profesores nosotros dispusimos de una gran esfuerzo presupuestario que logró darle a la totalidad, el 100% de los y las docentes que lo solicitaron, tanto en el 2020 como en el 2021, una tableta o una tableta digitalizadora para poder dar clases virtuales. De un plantel activo frente a curso de unos 300 docentes, nosotros logramos adquirir 89 dispositivos que constituyen casi el 30% de la planta, garantizándoles en el marco de nuestras limitaciones presupuestarias, las herramientas tecnológicas para poder seguir dando clases.”

Asimismo, el Secretario de Asuntos Estudiantiles de Famaf, puntualizó que “este año se propuso un curso de herremientas libres para poder optimizar el uso, sobre todo de la tableta digitalizadora, formando al plantel docente en estas nuevas herramientas.”

Aulas ventiladas y aire purificado

La Facultad de Matemáticas, Astronomía, Física y Computación (Famaf) de la Universidad Nacional de Córdoba, ha acondicionado sus aulas para el regreso a la presencialidad, garantizando la ventilación cruzada y con la compra de equipamiento para medir la purificación del aire. Al respecto el Decano Gustavo Monti, explicó que “los detectores de dióxido de carbono miden cuán sano es el aire que estamos respirando dentro de una habitación. Nosotros cada vez que respiramos exhalamos dióxido de carbono permanentemente, entonces lo que uno trata de detectar con esto es cuán mucho poco ventilada está la habitación. Entonces si uno mantiene un nivel bajo de dióxido de carbono quiere decir que esa habitación está bien ventilada. Es un parámetro que son 600 partes por millón de concentración de dióxido de carbono, hasta ese nivel la habitación está bien ventilada, es seguro estar dentro de esa habitación. Si supera este nivel hay que o ventilar más y si supera las 800 partes de millón, hay que desalojar la habitación, para eso sirven los detectores de CO2. Se los hemos comprado a otra universidad pública, la UNAHUR - Universidad Nacional de Hurlingham, que lo desarrollaron, hemos comprado 8, los primeros para los laboratorios de Enseñanza de la Física donde teníamos clases presenciales.”

“Un instrumento más aparte de los barbijos, hemos puesto separadores de vidrio en las mesas de trabajo de los laboratorios, para que los estudiantes estén separados entre sí y con los profesores”, remarcó el Decano, quien contó su propia experiencia en las clases virtuales al señalar que “en particular yo estaba en una materia que es bastante complicada, una de las materias de los cursos avanzados, es Mecánica Cuántica, estaba en la parte de los Prácticos, esencialmente es una tarea muy difícil, porque el perder el contacto físico con los estudiantes es una pérdida tremenda, uno puede verle la cara a los estudiantes, pero tenerlos todos juntos en una pantalla, es una cosa bastante complicada , entonces cuando uno está presente en el aula, ve el gesto permanentemente de cualquier estudiante, uno se da cuenta si el estudiante entiende o no entiende o dice: qué está explicando este profesor acá adelante...?... a través de una pantalla eso se pierde. Se pierde también la participación de estudiantes en la clase.”