Trabajadores del Complejo Esperanza denuncian haber atravesado tres violentas revueltas durante el fin de semana largo, en las que al menos tres de ellos resultaron golpeados, uno incluso hospitalizado. Se trata del Centro Socioeducativo dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia, en el que se alojan los jóvenes y adolescentes en conflicto con la ley penal. 

La información fue confirmada por Sergio Piedra, delegado de ATE, quien alertó por el complejo escenario laboral que atraviesan. 

VER: Complejo Esperanza: hubo graves hechos de violencia y dieron intervención a la Justicia

“Hemos tenido en este último fin de semana largo tres revueltas, donde la más grave fue este martes, cuando le destrozaron la cara a un compañero con un palo”, denunció por Radio Universidad. Agregó que ese trabajador será ahora sometido a una cirugía, al tiempo que acudieron a la ART otros que también resultaron golpeados este fin de semana largo.

"Kike", el trabajador del Complejo Esperanza que sufrió un fuerte golpe en su cara este martes

Piedra expresó la preocupación por lo ocurrido y atribuyó todo esto a la falta de personal y de mejores políticas para el establecimiento. “La situación es caótica, por la falta de personal, por la falta de políticas internas, por decisiones ineficientes, que venimos denunciando hace más de un año”, afirmó.

El trabajador fue más allá y aseguró preocupado que “la conducta de los chicos es cada vez más violenta y no se les pone un límite”. En ese sentido, dijo que esto pone en riesgo la seguridad de los trabajadores y de los propios jóvenes alojados.

También señaló persecuciones laborales al asegurar que en su caso particular fue trasladado a otro espacio, luego de promover una asamblea en la que también se discutieron estos temas.

Sergio Piedra - Delegado ATE by cba24n.com.ar

VER: Denuncian persecución y hostigamiento en El Complejo Esperanza

Sobre el establecimiento, recordó que el Complejo Esperanza “es un lugar que alberga a chicos de hasta 20 años, en conflicto con la ley penal; chicos que han cometido delitos, con una violencia terrible, y la violencia que tienen en la calle la llevan al instituto”, graficó.

Los trabajadores que allí se desempeñan ejercen tareas propias de custodia, contención y acompañamiento a los adolescentes alojados, algo que se ve dificultado, insisten, por la falta de personal.