Con la clasificación a los cuartos de final garantizada, Argentina se midió con Polonia en el Foshan Foshan International Sports & Cultural Arena con la misión de consolidarse como el puntero del Grupo I para evitar al rival más complejo en la fase de los 8 mejores.

Con un primer cuarto tan intenso como positivo, el enorme trabajo de Luis Scola, Marcos Delía, Facundo Campazzo y Nicolás Brussino fue clave para que el conjunto liderado por Sergio Hernández logre sacar una ventaja de 20 a 14.

La solidez de la defensa nacional contribuyó para mantener una diferencia en el segundo parcial, aunque los fallos arbitrales (celosos en el roce constante) hicieron que los albicelestes no puedan ampliar su marcador. De todos modos, el 42-27 a favor de los sudamericanos representaba un margen bastante amplio para afrontar la segunda parte del duelo.

En la reanudación del pleito el crecimiento constante de Luifa y Gabriel Deck conformó la extraordinaria capacidad goleadora para capitalizar el notable sacrificio defensivo. Con brillo, talento, inteligencia y efectividad Argentina cerró el tercer cuarto con un sorpresivo 70 a 41 a su favor. Un resultado impensado si se tiene en cuenta la dificultad del adversario.

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