Reflexionando acerca de la comunicación oficial, recientemente la politóloga Esperanza Casullo caracterizó al gobierno de Alberto Fernández como un populismo de relación afectiva focalizado en un discurso que apela al cuidado. La construcción de esa “comunidad del cuidado” reduce la valencia del antagonismo con el otro (lo cual se plasma en las escenificaciones del presidente hablando con Axel Kicillof de un lado y Rodríguez Larreta del otro) y se apoya en un discurso que destaca su “amistad” con los gobernadores y recupera la idea de pluralidad y de responsabilidades compartidas de gestión en el marco del combate al Covid-19.

Con matices, el promedio de las encuestas coincide en que, pese al desgaste que genera la cuarentena, la gestión sanitaria del coronavirus sigue arrojando un saldo positivo para el gobierno nacional. Según la encuesta realizada en la segunda quincena de junio por Métrica Consultores, el desempeño presidencial frente al coronavirus tiene una aprobación de casi 56%, que duplica a la desaprobación (27,3%; gráfico arriba). Según la medición más reciente de julio de Poliarquía, roza el 60%, en tanto que en los números de la consultora Aresco ese acompañamiento es aún mayor: 80%.

En ese informe, el gobierno también aprueba en gestión general (65%), económica (56%) y se percibe que sabe cómo planificar la salida de la cuarentena (54%; gráfico abajo).

 

En la misma línea, la encuesta más reciente de Rouvier & Asociados muestra que el 74% se siente seguro respecto a la forma en que el gobierno dirige la pandemia, triplicando a quienes se sienten inseguros (gráfico abajo). Es decir, el acompañamiento a la gestión sanitaria del Covid-19 sigue gozando de buena salud en las encuestas.

 

Ese estudio también arroja que casi el 73% cree que la cuarentena no terminará el 17 de julio (gráfica abajo), proporción similar al 74% que se siente seguro con el modo en que el gobierno nacional lucha contra la pandemia.

 

La serie evolutiva de mediciones de la consultora Opinaia también ratifica ese acompañamiento: aunque cedió 10 puntos porcentuales respecto a marzo, el 77% evalúa de manera positiva lo realizado por el gobierno nacional respecto al coronavirus, contra apenas 20% de negativa (gráfico abajo).

 

El mismo estudio muestra que el 66% evalúa que la situación argentina es mejor que la de los países limítrofes. Este dato es consistente con una encuesta de la consultora Trespuntozero realizada a nivel regional, según la cual el desempeño de Alberto Fernández está entre los tres mejores: 68% de aprobación, sólo superado por el presidente uruguayo Luis Lacalle Pou (77,8%) y el primer mandatario paraguayo Mario Abdo (76,7%). Sin embargo, la posibilidad de extender la cuarentena hasta fines de julio tiene un acompañamiento bastante menor que la gestión sanitaria del oficialismo, si bien sigue siendo casi mayoritaria: roza el 50%, según el estudio más reciente de Giacobbe & Asociados (gráfica abajo).

 

Así, queda claro que aunque el consenso respecto a la gestión sanitaria del Covid-19 es muy amplio, eso no quita que el debate público en torno a la cuarentena sea intenso, sobre todo cuando se segmentan los datos geográficamente. Se sabe que el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) es el conglomerado que lleva más tiempo de aislamiento social, preventivo y obligatorio. Según el estudio que la consultora Analogías realizó en AMBA en junio, casi el 86% de los electores del conglomerado acuerda con la cuarentena como forma de prevenir el contagio del coronavirus. El acuerdo es transversal por sexo, edad, nivel educativo y región (gráfico abajo).

 

Sin embargo, ese acuerdo no quita que la cuarentena también afecta la salud mental y el ánimo: casi 65% cree que eso sucede mucho o bastante, percepción que, si bien es menor al acuerdo con la medida, también resulta transversal por género, edad, nivel educativo y región (gráfico abajo).

 

Al igual que en otros estudios, en AMBA la gestión del gobierno nacional frente a la pandemia también recibe calificaciones positivas muy altas: casi 71%, según el estudio más reciente de la consultora Clivajes allí (gráfico abajo).

 

Sin embargo, ese aval superior al 70% no se transfiere linealmente a extender la cuarentena en AMBA: según el último estudio de la consultora Proyección en ese conglomerado, casi 60% acuerda con continuar las medidas de aislamiento, vs 40,3% que está en contra (gráfico abajo).

 

En síntesis, aunque la posición pro-cuarentena sigue siendo mayoritaria en el país y en zona metropolitana, hoy el gobierno tiene el desafío de gestionar el concepto de la “comunidad del cuidado” con sintonía fina. Eso incluye administrar el equilibrio entre la cuarentena como “mal menor” frente a la posibilidad del contagio, los efectos de malestar del aislamiento en el estado de ánimo y la salud mental y sus efectos socioeconómicos, que cada vez pesan más.