Argentina sufre desde hace varios años una fuerte crisis económica y, para peor, este año irrumpió irrespetuosamente una devastadora crisis de salud que hace crujir al mundo entero; obviamente nuestro país no está eximido de esa situación, lo cual profundiza y profundizará las arcas del Tesoro nacional. Como si se tratara de un efecto dominó, esos graves inconveniente desembocarán en una tercera crisis: la social.

Ello obligará a los estados nacionales a intervenir de manera casi drástica para evitar que el cimbronazo no desmorone todas las estructuras. Por eso, el coronavirus puso en marcha los sistemas burocráticos de todos los países con el objetivo de frenar el aluvión,  al que políticos argentinos del oficialismo y la oposición denominan “el enemigo invisible”.

Impensadamente, el hombre está otra vez en el centro de la escena tras desplazar de un empellón a los mercados. Hoy por hoy, las bolsas y el mundo financiero dejaron de importar o, al menos, bajaron del pedestal. Esto no quiere decir que la cuestión haya terminado ni mucho menos, pero es la foto de la actualidad.

¿Cuánto durará esta situación? Nadie lo sabe y dar una respuesta puede resultar hasta irresponsable.

¿Habrá un nuevo orden internacional? Arriesgado dar una respuesta. Lo que sí se puede intuir es que nada será igual cuando pase el tsunami y habrá vencedores y vencidos en esta lucha. Parece leer el diario del lunes decir que Italia, España y Francia inscribirán sus nombres en la tabla de los perdedores.

Los países latinoamericanos cuentan con un punto a favor: el tiempo. Esto es así porque el ataque llegó después, aunque curiosamente en los dos países más poderosos de la región –Brasil y México- sus gobiernos han dado respuestas tan torpes como erradas.

Argentina parece haber empezado a desandar un camino que tendría más puntos positivos que negativos, aunque sería un grueso error empezar a saludar desde el balcón y ponerse la camiseta del campeón.

Será un camino largo, duro, muy duro y que va mucho más allá de una cuarentena, la cual será seguramente postergada.

@eduardobocco