Nadie la vio venir. Nadie -ni del ambiente político ni del periodístico- puede alardear con que antes del sábado 18 de mayo de 2019 vislumbró una movida de la magnitud que se conocería ese día, poco después de las 9 de la mañana, cuando Cristina Fernández de Kirchner decidió subir a sus redes sociales un video donde comunicaba que renunciaba a la posibilidad de ser candidata a presidente y le cedía ese lugar a Alberto Fernández

Ella sería candidata a vice. El tono del mensaje (haciendo referencia al “interés general”) sorprendió por el calibre del personaje político y porque hubo que esperar unos minutos de comenzado el video para conocer las intenciones de la dos veces expresidenta. 

La jugada fue magistral. Y esa definición se puede sustentar hasta el día de hoy. Veamos. En Juntos por el Cambio fue una bomba atómica que hizo volar en mil pedazos la estructura hasta ese momento indestructible del gobierno, con Marcos Peña a la par de Mauricio Macri.

Dentro del peronismo, la reacción fue rápida: los cuatro pre-candidatos a presidente se bajaron de inmediato. Pero lo más importante fue destrabar un conflicto que tenía enfrentados a los protagonistas del anuncio desde hacía años.

Se habló tanto de la gran movida política que el término comenzó a cobrar real dimensión en octubre, cuando la fórmula de los Fernández obtuvo el 47% de los votos contra el 31% que logró Macri, acompañado por Miguel Ángel Pichetto. 

Elección definida, más allá de la audacia que mostró Macri al designar a Pichetto como su candidato a vice y al tomar la decisión de recorrer el país manteniendo un cara a cara con la gente hasta ese momento negado por “generales” que hoy gozan de un cómodo exilio que va para largo. Marcos Peña es el principal exponente de esa nefasta estrategia.

Pero aquella jugada magistral no tenía ninguna intención de ser de corto plazo. Profunda conocedora del movimiento judicial que va de la mano de la política en Comodoro Py, Cristina nunca dudó que llegar al poder la beneficiaría en sus causas judiciales.

¿Todo estuvo tan milimétricamente pensado? Imposible determinarlo con exactitud, pero varias de las diez causas con las que asumió CFK ya se estancaron o quedaron archivadas. Con fuerte injerencia en el ámbito de la provincia de Buenos Aires, junto a su delfín Axel Kicillof, el armado del poder se sigue robusteciendo en tiempos de pandemia. 

La Dama sigue jugando. Sólo un ingenuo podría imaginarse que aquella jugada que se conoció el 18 de mayo de hace exactamente un año  será la última. La dispersa oposición debería tomar nota de futuras movidas de la expresidenta. Y el peronismo también.