Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia

Los documentos incluyen transcripciones, que hasta ahora eran secretas, de la reunión de gabinete de Henry Kissinger en la que él ordena apoyar de inmediato al nuevo régimen militar: "Quiero apoyarles. No quiero dar la impresión de que ellos están siendo hostigados por los Estados Unidos" ordena Henry Kissinger a su personal. En otra conversación entre Kissinger y Rogers acuerdan reconocer formalmente a la Junta "con discreción". 

Kissinger había sido advertido sobre la represión por Rogers, quién era el encargado de América Latina en la Secretaría de Estado. 

"Es de esperar una cantidad substancial de represión, probablemente mucha cantidad de sangre en Argentina muy pronto. Creo que van a tener que entrarle fuerte no sólo contra los terroristas sino contra los disidentes de los sindicatos y sus partidos", dice el subsecretario de Estado, según los archivos. 

En tanto, el embajador Hill le envía a Rogers un cable secreto reportando que el almirante Emilio Massera le solicitó a la embajada "le indicara una o dos reconocidas empresas de relaciones públicas en Estados Unidos para manejar el problema de la imagen del futuro gobierno militar".

Massera, según el cable, promete que los militares argentinos "no seguirán el ejemplo de Pinochet" y "tratarán de proceder dentro de la ley y con pleno respeto de los derechos humanos".

A través de sus voceros, los militares argentinos indican a la Embajada que inevitablemente habrá violaciones de derechos substanciales, pero remarcan la necesidad de una comprensión mutua entre Estados Unidos y el futuro gobierno y destacan su interés por que éste no sea objeto de las mismas críticas que Chile y Uruguay.