Los tradicionales colectivos amarillos que recorrían la localidad de San Francisco ya no serán parte del paisaje diario. Y la cuestión excede a la cuarentena, período en el que no se brindó el servicio.

Es que la Municipalidad decidió no renovar el contrato con la empresa Autobuses Santa Fe para el alquiler de las unidades, y la continuidad del servicio público es pura incertidumbre.

Se sabe que, hasta la finalización del aislamiento obligatorio, no habrá novedades. Pero el esquema, de carácter municipal, deberá reorganizarse si es que vuelve a funcionar.

El secretario de Gobierno local, Damián Bernarte, pidió tiempo remarcando que "es momento de desensillar y esperar que aclare".

 

La cuestión pasa por las complicaciones que demanda el $1.400.000 mensuales, con la mitad subsidiada por la Provincia. Pero con el esquema suspendido desde marzo y la recaudación en baja, la cuestión quedó en "stand by".

Mientras tanto, choferes y empleados fueron ubicados en otras áreas de servicio, por ser empleados del municipio.

 

Desde el SUOEM local, en tanto, calificaron de "ajuste" la determinación, ya que no se consultó a los empleados. "Se deja de prestar un servicio a los vecinos de San Francisco y nos enteramos entre gallos y medianoche", dijo el secretario general del gremio, Víctor Lescano.