Fabricantes señalan que no hay antecedentes de una crisis tan prolongada. Piden al Gobierno que decrete la emergencia del sector.

“En cualquier momento vamos a tener otro incremento. No puedo decir cuándo, quizás no este mes pero sí el próximo. Aunque te digo que el tema de los aumentos ha quedado liberado. Cada empresa va aumentando según sus costos y necesidades".

La amenaza se cierne ya de los dos lados del mostrador. Los constantes aumentos en las materias primas, insumos y servicios ha llevado el valor de las pastas a  niveles que las alejan del consumo diario.

Según las estimaciones de los representantes del sector, en los últimos meses ha caído entre un 25 y un 30 por ciento la adquisición de los productos panificados. Por tal razón, y ante la inminencia de nuevas subas, piden al Gobierno que decrete la emergencia del sector.

“Ya estamos en asamblea permanente y en alerta. Se vienen sumando aumentos. La harina se está manteniendo entre 900 y 1000 pesos, pero en cualquier momento viene otro aumento", afirma Jorge Cabrera, titular de la cámara de empresarios del rubro.

“La crisis se ve reflejada en las góndolas y los mostradores. El que vende por mayor y el que vende por menor se ven afectados porque no hay poder adquisitivo. En todo el país las pymes estamos complicadas. No hay precedentes de una crisis tan prolongada como esta. A la larga, eso socava a cualquier empresa. Hay empresas que pagan más de luz que de alquiler", añade Cabrera.

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