La aparición de cerca de 2000 carpas muertas en la zona de Potrero de Garay coincide con las denuncias realizadas desde hace varias semanas.

Los últimos registros de altas temperaturas en Córdoba, produjo la aparición de peces de la especie carpas, muertas en varios sectores de dique Los Molinos.

El factor del calor acelera el proceso de eutrofización del agua, las floraciones de cianobacterias anóxicas tóxicas, que contienen excesivo fósforo y nitrógeno, que son las que generan las algas cuando se van acumulando y comienzan su estado de putrefacción, según publica el portal Resumen, a partir de la denuncia del Naturista Mauricio Balocco, quien comentó que la presencia de carpas muertas coincide con los días donde se registraron altas temperaturas.

Además, Balocco, agregó: “La mutilación de algunos ejemplares vistos en las fotos, puede ser provocada por animales costeros, domésticos o tarariras, que al alimentarse de estos peces, continúan la cadena alimentaria contaminada con toxinas”.

Toda contaminación afecta al ecosistema en su conjunto, a todas las especies en mayor o menor grado, dependiendo el metabolismo, vulnerabilidades y resistencia de cada organismo. Las algas se ven beneficiadas con la materia orgánica disuelta, por eso proliferan, se acumulan, se descomponen,
proliferan las bacterias que absorben el oxígeno del agua y se vuelve anoxia.

Sin oxígeno disponible y con una carga de toxinas y bacterias disueltas en el agua, todos los peces se van a ver afectados de alguna forma, y más estando dentro de un ecosistema antropico.

Se recomienda no entrar en contacto con estas algas en lugares de alta concentración, ni bañarse en presencia de ellas, mucho menos beber agua que las contenga o consumir peces que retengan estas toxinas en sus tejidos grasos, como las carpas y los bagres.

Las causas que originan la proliferación de estas algas tóxicas, mortandad de peces y otros prejuicios económicos de esta contaminación, se deben a la falta de infraestructura para el tratamiento de efluentes cloacales, la deforestación en las Cuencas, falta de previsión y planificación urbana, entre otras causas antrópicas.