Tras su paso por la comisión de Libertad de Expresión, ahora el juez que el Gobierno busca destituir vuelve a presentarse ante legisladores.

La compleja trama que investiga, definida como “una red de espionaje ilegal de magnitudes”, lo tiene otra vez al juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, visitando este jueves el Congreso de la Nación.

Ahora con mayor visibilidad y un reconocimiento de dirigentes del oficialismo, que resolvieron no ir días atrás, cuando se presentó ante la comisión de Libertad de Expresión y la detención de Marcelo D’Alessio comenzaba a mostrar públicamente su trascendencia.

En este caso, hoy fue convocado por el radical Juan Carlos Marino, que preside la comisión bicameral (la integran diputados y senadores) de Inteligencia.

En las últimas horas, el magistrado pasó de ser señalado por el gobierno nacional, con un pedido de juicio político que encabeza el propio presidente Mauricio Macri, a recibir alguna señal de la Corte Suprema de Justicia, que le habilitó algunos “recursos” más que había solicitado para su investigación.