Los controles de velocidad de la Policía Caminera se han incrementado en las últimas semanas.

La presencia de radares de la Policía Caminera ha generado múltiples protestas entre los automovilistas que circulan cotidianamente por el trayecto entre las ciudades de Córdoba y Río Ceballos.

Los principales reclamos que se han realizado en las redes sociales tienen relación con el objetivo recaudatorio y no preventivo de accidentes o infracciones, según sostienen los conductores.

“Colocan los radares en sitios donde los coches alcanzan mayor velocidad, en las bajadas después de las curvas, o están escondidos detrás de las arboledas", protestan.

Incluso, ocurrió un episodio de una multa aplicada a un automovilista que, según dijo, no sobrepasaba los límites de velocidad permitidos para circular por la autovía. No resultó clara la indignación del automovilista, si era por el mal funcionamiento de los equipos de control o sobre la discusión de lo que marcaba el velocímetro del vehículo.

Los radares son ubicados por la Caminera de manera estratégica y, en algunas ocasiones, se destinan dos equipos de uniformados: uno, realiza el control de velocidad, sin parar a los rodados y, otro, varios kilómetros más adelante obliga a detener a los infractores y aplican las multas correspondientes.

Generalmente, los equipos son instalados en zonas cercanas a la intersección con la ruta de ingreso a Unquillo, entre los cementerios parques o en el acceso a Mendiolaza, además de la zona de la estación de Peaje. Los uniformados se ubican en ambas manos de la autovía para efectuar los controles.

Vale recordar que en el caso de la autovía, la velocidad máxima  ala que puede circular un coche es de 110 kilómetros por hora y en varios trayectos hay carteles con velocidades máximas ante la presencia de rotondas o zonas de detenciones.

En las últimas semanas ha sido frecuente la detención de rodados y la aplicación de las multas por exceso de velocidad y por falta del funcionamiento de luces, principalmente.

Es conveniente recordar que en ningún caso las multas deben abonarse en el lugar de aplicación y que los automovilistas pueden recurrir ante los órganos de contralor para

En Córdoba

En tanto, en la ciudad de Córdoba se dieron a conocer los lugares donde la Municipalidad instaló radares de control de velocidad y están en funcionamiento desde el lunes pasado.

Se ubican en las avenidas 11 de Setiembre, La Voz del Interior, Caraffa, Colón, Armada Argentina, Vélez Sarsfield, General Paz, Monseñor Pablo Cabrera, Recta Martinoli, Cordillera, O’Higgins, Valparaiso, Ricchieri, Alem y Juan B, Justo.

Los equipos instalados registran la velocidad de circulación de los vehículos y graban en video y toman fotos de los infractores.

Las velocidades de circulación máxima en avenidas es de 60 kilómetros por hora, mientras que en las calles es de 40 kilómetros por hora.

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