En plena campaña electoral, el juez Bonadio apura el expediente para cumplir los plazos procesales y detener a Cristina Fernández.

El juez Claudio Bonadio trabaja para elevar a juicio oral la causa de los cuadernos de las coimas, cuya principal acusada es la ex presidenta Cristina Kirchner, en poco más de tres meses.

Según publica el diario Clarín, fuentes con acceso a la investigación indicaron que el expediente será elevado a esa instancia en mayo, y que luego deberá determinarse cuándo llegará al estrado la senadora de Unidad Ciudadana y varios miembros de su Gobierno, además de importantes empresarios.

Recordemos que el 17 de septiembre pasado el juez Bonadio emitió el fallo en el que dictamina el procesamiento por presunta “asociación ilícita” a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, varios ex funcionarios kirchnerstas y veintidós empresarios, entre ellos Franco y Gianfranco Macri (padre y hermano del presidente Mauricio Macri), el primo y socio presidencial, Angelo Calcaterra (IECSA), Aldo Roggio (Metrovías), Carlos Wagner (Esuco Construcciones), Luis Betnaza (mano derecha de Paolo Rocca-Techint) y Gerardo Ferreyra (Electroingeniería), etc.

A partir de esas convocatorias es que desde diferentes sectores hace meses que denuncian que el Gobierno de Mauricio Macri presionó a los jueces de Comodoro Py para salvar a empresarios en la Causa de los Cuadernos mientras se esperaba el fallo, lo confirmaron desde el mundo empresarial y la Casa Rosada, según reveló el diario Clarín.

En la publicación se informaba que “Se espera un inminente fallo de la Cámara Federal que corrija varias decisiones en la investigación”, arranca.

El fallo podría beneficiar, entre otros, a Paolo Rocca, Ángelo Calcaterra, Franco y Gianfranco Macri, Eduardo Eurnekian y Juan Chediak

Según el matutino, “los jueces federales Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzi (ambos jueces tienen excelente diálogo con el poder) tienen redactado un borrador del fallo y que podrían introducirse cambios en las imputaciones a constructores e industriales”.

Fuentes oficiales comunicaron a los hombres de negocios lo siguiente: “Va a haber un fallo satisfactorio”.

“Extraoficialmente en la última reunión de la Unión Industrial se comentó la cuestión. Daniel Funes de Rioja, en la intimidad, dijo: ‘Desde la Rosada insisten en que se esperan correcciones por parte de la Cámara Federal'”, aseguró.

Por su parte desde la Cámara de la Construcción –la entidad más golpeada– se decía: “El fallo es inminente. Antes de la Navidad”.

Así, Paolo Rocca (Techint), Angelo Calcaterra y los Macri, Eduardo Eurnekian y Juan Chediak (que presionó por teléfono al propio Macri), entre otros, podrían salvarse.

La “salvación” de esos funcionarios sobrevendría impulsando el cambio la carátula del juez Claudio Bonadio para procesar a todos por igual, esto es: todos integrantes de una asociación ilícita, funcionarios y empresarios.

Si la Cámara les saca la tipificación de ser “miembros de la asociación ilícita” podrían ser desprocesados o culpados por un delito menor, como cohecho.

Volvamos al principio, allá por agosto de 2018 cuando estalló en los Tribunales de Comodoro Py una de las causas por corrupción de mayor envergadura de la última década. Existió -determinó el juez Bonadio y confirmó la Cámara de Apelaciones-, una “comunidad engendrada con un único propósito: la recaudación de fondos de manera ilegal”, en la que los distintos funcionarios intervinientes “operaban como engranajes de un mecanismo atravesados por esa finalidad recaudatoria”.

En ese marco, y con fotocopias de cuadernos cuyos originales nunca aparecieron, se dio por comprobada “la existencia de una organización delictiva” planteada por la “recaudación de coimas” que inició con Néstor Kirchner y que “continuó durante la gestión” de la actual senadora. Cristina Kirchner quedó procesada como jefa de la asociación ilícita y se la encontró responsable como coautora de recibir dádivas y de cohecho pasivo (cobrar coimas).​ El embargo inicialmente fue de $ 4.000 millones pero la Sala I de la Cámara federal porteña, lo fijó en $ 1.500 millones.

La causa se ramificó hasta acumular media docena de desprendimientos que se encuentran en plena instrucción. Al momento de reorganizar el expediente, Bonadio determinó que debían investigarse tres grandes áreas en las que se habrían perpetrado los delitos investigados.

La maniobra -planteó Bonadio-, se desplegó desde el ex Ministerio de Planificación hacia las plantas inferiores de la Administración Pública, “para procurar la afluencia de dinero”. Se celebraban los contratos distribuidos en rubros de la construcción o concesión de licencia de corredores viales o transporte.

Así, vinculados al primer y gran procesamiento que ya fue confirmado, se estructuró la causa en las coimas que habrían pagado a ex funcionarios del extinto ministerio de Planificación Federal, empresarios del transporte, del sector energético y de la obra pública civil. En los dos primeros casos, el magistrado ya realizó y concluyó un amplio llamado a indagatoria. Resta resolver la situación procesal de un gran conjunto de empresarios, entre ellos Gianfranco Macri, hermano del Presidente de la Nación.

Como tercera etapa, después de solicitar a 71 empresas documentación de tipo institucional a través de 82 operativos en 14 provincias, el juez Bonadio -como contó Clarín-, avanzará en otro llamado a indagatoria que incluye a empresarios que fueron adjudicatarios de obra pública durante el gobierno kirchnerista.

La intención de esta ronda de indagatorias es cerrar un círculo en la causa lo que junto con la figura de los arrepentidos, permitiría avanzar en los procesamientos hacia el juicio. Sin embargo surgieron denuncias contra el juez Claudio Bonadío por “aprietes” a los empresarios que se presentan a declarar en el marco de la causa con el único objetivo de que Cristina Fernández “vaya presa”, “para que relacionen la coima en la obra pública (que siempre existió) con Cristina porque él (Bonadío) no tenía ninguna prueba para unirlos”, habrían dicho en sus testimonios los arrepentidos.

Desde diferentes medios mostraron algunos testimonios de personas que ya habían denunciado la persecusión a CFK a partir de esta causa, como Jorge Fontevecchia.

“Nadie quiere decir nada”, dijo el periodista Roberto Navarro. “Los periodistas saben, hablan con los empresarios, pero no dicen nada”, agregó.

“Bonadío ya sabe lo que quiere cuando va a sentarse con un empresario”, explicaron, “tiene una hipótesis previa y todo lo que busca tiene que alinearse con ella. Los testigos tienen que decir lo que la hipótesis necesita”.

“Pensá en la situación de los empresarios. En algunos casos tuvieron que mentir. Para poder hacerlo e irte a tu casa tenés que decir lo que Bonadío te diga. Está dando falso testimonio en una causa penal y manda presa a gente por lo que dijo. Tienen miedo de ir presos por esta mentira, cuando cambie el Gobierno y cambien los jueces”, agregó Navarro.

“Hay muchas cosas que no figuran en el expediente”, agregó Navarro. “No estamos mostrando los nombres de las personas porque tienen miedo de hablar en cámara”.

A continuación, mostraron las nuevas revelaciones sobre los aprietes del juez Claudio Bonadío a los empresarios en el marco de la causa por las coimas en la obra pública.

Lo que dijeron los empresarios, que declararon como imputados colaboradores en la causa y que fueron entrevistado en el marco de la investigación de El Destape:

> “Bonadío necesitaba saber si yo tenía una relación con Cristina Kirchner. No tenía un vínculo con ella y desconocía el destino final de las coimas”.

> “Las preguntas iban todas direccionadas a saber cosas de la ex presidenta. Era lo único que le interesaba (a Bonadío)”.

> “El juez me pedía que le dijera algo que sirviera. Sobre todo de Cristina. O me dijo que no me iba”.

> “Confesé que pagué. Dije que no solo le pagué a ese Gobierno sino a otros, y no le importó”.

> “Terminé diciendo lo que quería. Me pregunta a dónde iba la plata. La pregunta era ‘¿y Cristina?'”.

> “Yo no tengo ninguna afinidad con Cristina. No simpatizo con su Gobierno. No podía afirmar que el dinero haya ido a sus bolsillos porque la verdad no lo ví”.

> “Al juez no le importaba otra cosa. Lo único que necesitaba era que yo señalara a otra persona”.

> “Al juez le dije que a Cristina la había visto en actos oficiales, pero nunca hablé con ella”.

> “No tengo ninguna prueba o certeza. Finalmente, dije algo ambigüo que lo contentara porque no quería ir preso”.

“En sí, ninguno de los relatos termina de cerrar lo que quiere Bonadio”, concluyó Amorín. “El juez ya tiene escrito el fallo”.

Las redes estallaron tras las revelaciones del programa periodístico y convirtieron al hashtag #ArrepentidosDeBonadio.

Según Gabriela Estévez, publicó en su cuenta @gabiestevezok: Lo que hacen los #ArrepentidosDeBonadio es ganar tiempo. Para poder quedar en libertad hoy ante la extorsión, cometen el delito de falso testimonio que los puede condenar mañana. Así se arma la causa. Así intentan involucrar a Cristina como sea, aunque no haya ni una prueba.

“PARE PARE PARE. Vas a declarar y es como si te hiciera una entrevista Fantino pero si no contestás lo que él quiere vas preso. Cuando hoy @juan_amorin cuente los detalles y lo descalifiquen porque “es K”, acordate que Fontevecchia lo había adelantado”, comentaron.

Después de definir la situación procesal de todos los involucrados, donde se repiten los ex funcionarios y gran parte del empresariado que ya fue procesado por cohecho dentro de la asociación ilícita, según pudo saber Clarín, el Juez esperará el pronunciamiento de la Cámara federal porteña y será entonces cuando inicie el recorrido para avanzar hacia la próxima instancia: el juicio oral y público.

Los plazos previstos en los Tribunales de Comodoro Py fijan en el mes de mayo para que la senador de Unidad Ciudadana sea enviada a juicio oral en la causa de los Cuadernos de la Corrupción. La Cámara federal porteña instó al juez Bonadio a imprimir celeridad a algunas definiciones en el expediente y esto va marcando el ritmo de la instrucción.

Así, previo a la feria judicial de invierno y con el calendario electoral marcando el ritmo de la política argentina, Cristina Kirchner sumará su sexto juicio. Otro indicador más: junto a la causa de las coimas, será el cuarto expediente en instancia oral donde se la acusa por corrupción.

Con la elevación a juicio oral, la causa que investiga el circuito a través del cual se cobraban fondos ilegales, colocará en el banquillo de los acusados a la ex Presidenta junto a más de 40 procesados entre ellos, ex integrantes de su gabinete e importantes empresarios.