El 21 de septiembre pasado había cumplido un siglo de vida y, casi hasta sus últimos días, ejerció la docencia en la cátedra de Lógica y metafísica de la Universidad McGill de Montreal, Canadá. Allí, este martes falleció Mario Bunge.

Dedicando buena parte de su vida a lo que llamó “pseudociencias”, se fue uno de los científicos argentinos más reconocidos.

Físico, filósofo y epistemólogo, fue docente en Uruguay, México, Alemania, Australia, Estados Unidos, Dinamarca y Suiza, además de nuestro país.

En el año 1995, fue reconocido con el doctorado Honoris Causa por la Universidad Nacional de Córdoba, y otras 20 casas de estudio a nivel mundial hicieron lo propio.