La llegada del verano y las primeras lluvias hacen que, en las sierras de Córdoba, crezca una especie de hongo que para algunos desprevenidos puede parecerse al champiñon pero comerlos puede ser mortal.

Se trata del Amanita phalloides que se puede ver desde diciembre hasta mayo debajo de pinos, cedros, álamos y robles.

El champiñón y otros parecidos tienen colores similares,  anillo debajo del sombrero, pero no tienen el saquito abajo”, le dijo Carlos Urcelay, investigador del Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal (Imbiv), dependiente de la Universidad Nacional de Córdoba y Conicet, al sitio UNCiencia.

Además el investigador agregó que este hongo contiene una toxina, conocida como amatoxina, que afecta la producción de proteínas y termina por anular el funcionamiento del sistema digestivo y del hígado.