La provincia de La Pampa atravesó los primeros cuatro meses de la pandemia de manera exitosa, con menos de diez contagios en todo su territorio y controles rigurosos, era un ejemplo en la lucha contra el coronavirus. 

Sin embargo, en tan solo 15 días la situación cambió, ya son 168 los pacientes, 2 graves en terapia intensiva y otras 3 con estado moderado, por la imprudencia de unos pocos durante el Día del Amigo.

Así lo confirmó hoy el Gobierno pampeano que retrotrajo a la Fase 1 el estatus sanitario de cinco localidades, entre ellas la capital pampeana, mientras la Dirección de Epidemiología local confirmó este mediodía que La Pampa tiene 168 casos de coronavirus, de los cuales 8 están recuperados y 160 permanecen activos.

Los brotes se suceden en varias localidades: 49 casos positivos en Santa Rosa, 5 en General Acha, 69 en Catriló, 19 en General Pico, 10 en Macachín, 3 en Embajador Martini, 1 en Villa Mirasol, 1 en Santa Isabel, 2 en Toay y 1 en Guatraché.

En las últimas horas, a raíz del masivo contagio, Santa Rosa, Catriló y Macachín ahora fueron identificadas como zonas definidas con transmisión comunitaria del virus, de acuerdo al último informe del Ministerio de Salud de Nación.

La primavera en La Pampa terminó, tras ocupar un lugar de privilegio en el escenario nacional, marcado por el aislamiento preventivo impuesto por la pandemia.

La ausencia de casos positivos de Covid-19, le permitió llegar a la Fase 5 y habilitar de manera progresiva las distintas actividades económicas, comerciales, siendo una de las pioneras en permitir la apertura de comercios, peluquerías, bares, restaurantes, gimnasios, los encuentros sociales y familiares y hasta el turismo interno.

La situación se modificó totalmente con un brote que se registró en Catriló, luego de la celebración del Día del Amigo, fecha que permitía encuentros sociales y familiares hasta las 20 porque la Fase 5 en etapa de distanciamiento en el que se encontraba la provincia contemplaba además la movilidad y circulación entre los distintos pueblos de La Pampa.

Ese día, fuera del horario permitido, un grupo de personas se juntó a cenar; dos de los participantes habrían llevado el virus a sus casas y habrían producido el contagio de sus propios familiares.

No eran personas anónimas: del encuentro participaron los jueces Miguel Vagge (de Faltas), Pablo Balaguer (TIP) y el fiscal General Guillermo Sancho (todos sometidos a hisopados que dieron resultado negativo), además de un empresario, entre otros invitados.

Con el correr de los días, comenzaron a detectarse casos en distintos puntos de la provincia, razón por la cual el gobernador Sergio Ziliotto resolvió dar marcha atrás la Fase 5 de cinco localidades, entre ellas Santa Rosa y General Pico.

"Dijimos que no nos iba a temblar el pulso si teníamos que dar marcha atrás para proteger la salud de los pampeanos y eso estamos haciendo", manifestó el mandatario pampeano al comunicar la decisión de volver a la Fase 1 a la ciudad de Santa Rosa, Catriló, Macachín, Toay y luego General Pico. 

Ziliotto se refirió a las reiteradas protestas de propietarios de bares y restaurantes pero principalmente de comerciantes, asfixiados por la situación económica y la caída en las ventas que reclamaron al mandatario que regrese la capital pampeana a la Fase 5 y marcharon hasta Casa de Gobierno.

"Somos los más interesados en reactivar la economía porque es fundamental para el bienestar de la ciudadanía pampeana. Tuvimos que tomar medidas duras y dolorosas aunque necesarias. No nos gustó tomarlas. Por eso vamos a revertirlas no bien la complejidad sanitaria nos lo permita", sostuvo.

Mientras tanto, los controles desarrollados por el equipo de Salud de la provincia determinaron el encapsulamiento del Barrio Río Atuel, en el que detectaron 11 casos positivos; extremando por otra parte los controles en la movilidad social.

Pero los contagios se multiplican: el frigorífico Carnes Pampeanas cerró sus puertas preventivamente luego que un trabajador diera positivo de coronavirus; la municipalidad de Santa Rosa informó que en las últimas horas tuvo que aislar a 12 trabajadores porque uno de ellos dio positivo; y también cerró sus puertas la clínica Amusín, mientras que la Clínica Modelo atiende solo guardias, luego de que se corroborara que una médica que atiende en los dos establecimientos también contrajo el virus.

Fuente: Télam