La "mención pública" de Juan Schiaretti a los crueles incendios en la provincia, a través de publicaciones en redes sociales dispara críticas en diversos sectores ambientalistas.

En la coordinadora de Sierras Chicas, por caso, trazaron un paralelismo, remarcando que "como de la Sota en 2015, cuando dijo que había caído un tsunami del cielo", en esta ocasión "el gobernador dice que las causas de los incendios son el clima, la sequía y los vientos, y no la falta de políticas preventivas".

Uno de sus integrantes, el biólogo Cristian Schneider remarca que la situación "deriva de la ausencia de presencia estatal y por distintas acciones de determinados sectores productivos y económicos".

Adujo que el mandatario salió tarde a referirse a la cuestión, porque "la temporada de incendios se adelantó" y que están latentes "hace dos meses". Inclusive "llegaron hasta la reserva natural de la defensa La Calera y en la reserva municipal Bamba, que tienen un gran valor ambiental".

"Estamos siendo vapuleados. Y quienes son responsables de política preventiva y no reactiva, hablan del clima. Fue el gobernador el que desafectó fondos que alimentaban lo que era la dotación de materiales a los cuarteles de bomberos, con el Plan de Manejo del Fuego. Quiso hacer una reducción de impuestos, con marketing, y lo que desafectó fue ese porcentaje (de las boletas de EPEC)", sentenció.

En el programa Nada del otro mundo, de FM 102.3, consideró que "se aprovechó un momento para bajar una carga impositiva" y así "le asestaba un golpe a todo lo que vemos hoy necesitaba más recursos".

Desde aquel momento, consideró Schneider que "la desafectación eliminó el sistema de vigía, que cumplían unas 50 personas", consistente en la realización en cada inicio de temporada de fuego "la vigilancia, el control y la observación destinada a una detección temprana".

En su visión, "se quiere favorecer parece a que determinados actores económicos", ubicados desde "sistemas productivos caducos o el interés de ampliar zonas mineras en Sierras Chicas" hasta "inmobiliarias que buscan urbanizar con modelos específicos del mercado apuntado a segmentos de alto poder adquisitivo", para la creación de barrios cerrados.

"Estos ocupan un enorme espacio, generando un cambio de suelo enorme a los ecosistemas preexistentes. Por eso decimos que realizan un desplazamiento de su responsabilidad", indicó.