La desesperación de la familia, amigos y allegados de Carla Soggiu parece tener el peor final.

Es que, en las últimas horas, allegados reconocieron un tatuaje y su ropa en un cuerpo hallado en el Riachuelo, mientras se realizaba la autopsia que certificó el peor final.

La mujer de 28 años desapareció el martes por la noche, luego de hacer sonar dos veces el botón antipánico que tenía por las amenazas que sufría por parte de su exmarido, al que había denunciado por violencia de género y violación.

El agresor detenido es Nicolás Fuentes, preso desde el 27 de diciembre último por un brutal ataque, en el que está acusado de atar y violar a Soggiu.

El último contacto que Carla tuvo con su familia ocurrió a las 18 del martes, cuando se comunicó por teléfono con su mamá para avisarle que estaba por regresar a su casa.

La mujer padecía de hidrocefalia, razón por la que tiene una válvula en la cabeza.