El papa argentino, Francisco, brindó una entrevista en exclusiva a Télam. El Sumo Pontífice reflexionó ante la periodista Bernarda Llorente sobre sus nueve años de papado y con una mirada a largo plazo acerca del futuro de la humanidad, de la fe y de la necesidad de respuestas nuevas.

Pandemia

"Nunca se sale igual de una crisis, se sale mejor o se sale peor", había dicho el Papa. Ya a dos años del inicio de la pandemia de COVID-19, Francisco reflexionó sobre sus declaraciones y declaró que no salimos mejor.

"En algunos sectores se ha crecido, pero en general no me gusta porque se ha vuelto selectivo. Fijate, el solo hecho de que África no tenga las vacunas o tenga las mínimas dosis quiere decir que la salvación de la enfermedad también fue dosificada por otros intereses. Que África esté tan necesitada de vacunas indica que algo no funcionó", expresó.

Y añadió: "Cada uno lo hizo como pudo. Hubo héroes, puedo hablar de lo que acá tenía más cerca: los médicos, enfermeros, enfermeras, curas, monjas, laicos, laicas que realmente dieron la vida. Algunos murieron. Creo que en Italia murieron más de sesenta. Dar la vida por los demás es una de las cosas que apareció en esta crisis. Los curas también se portaron bien, en general, porque las iglesias estaban cerradas, pero llamaban por teléfono a la gente. Hubo curas jóvenes que les preguntaban a los viejitos qué necesitaban del mercado y les hacían las compras. O sea, las crisis te obligan a solidarizarte porque todos están en crisis. Y de ahí se crece".

Sobre la salida de a crisis, el Papa remarcó: "No podemos volver a la falsa seguridad de las estructuras políticas y económicas que teníamos antes. Así como digo que de la crisis no se sale igual, sino que se sale mejor o peor, también digo que de la crisis no se sale solo. O salimos todos o no sale ninguno (...) Usar la crisis para el propio provecho es salir mal de la crisis y, sobre todo, es salir solo. De la crisis no se sale solo, se sale arriesgando y tomando la mano del otro. Si no lo hacés, no podés salir. Entonces, ahí está lo social de la crisis.".

Ecología

Además de la pandemia, Francisco remarcó la importancia de prestar atención a la crisis ambiental. "La naturaleza también está en crisis", expresó y recordó que un jefe de Estado de un país de Oceanía le había comentado que estaba comprando terrenos en Samoa porque no sabían si en 30 años van a seguir existiendo o el océano se los irá a tragar.

"Quédense tranquilos que Dios perdona siempre y nosotros, los hombres, perdonamos de vez en cuando. Pero la naturaleza no perdona nunca. Se la cobra. Vos usas la naturaleza y se te viene encima", expresó.

Y agregó: "No vivimos en armonía con la creación, con el universo. Y lo abofeteamos a cada rato. Usamos mal nuestras fuerzas. Hay gente que no se imagina el peligro que hoy vive la humanidad con este recalentamiento y manoseo de la naturaleza".

Juventud

El Papa afirmó que la juventud está desanimada. "Han visto -no digo todos, por Dios- situaciones de arreglos mafiosos y de corrupción. Cuando los jóvenes de un país ven, como se dice, que "se vende hasta a la madre" con tal de hacer un negocio, entonces baja la cultura política. Y por eso no quieren meterse en política", expresó.

Sin embargo, remarcó que los jóvenes son los responsables en plantear la salvación a las políticas universales.

"Los jóvenes tienen que aprender esta ciencia de la política, de la convivencia, pero también de la lucha política que nos purifica de egoísmos y nos lleva adelante. Es importante ayudar a los jóvenes en ese compromiso socio-político y, también, a que no les vendan un buzón. Aunque hoy día, creo que la juventud está más avivada. En mis tiempos, no nos vendían un buzón, nos vendían el Correo Central. Hoy están más despiertos, son más vivos", destacó.

Y agregó: "Yo confío mucho en la juventud. "Sí, pero qué sé yo, no vienen a misa", me dice por ahí un cura. Yo contesto que hay que ayudarlos a crecer y acompañarlos. Después, Dios le hablará a cada uno. Pero hay que dejarlos crecer. Si los jóvenes no son los protagonistas de la Historia, estamos fritos. Porque ellos son el presente y el futuro".

Además, Francisco afirmó que es importante mantener un diálogo intergeneracional. "Los jóvenes necesitan dialogar con sus raíces y los viejos necesitan darse cuenta que dejan herencia", expresó.

Los males de la época

En varios de sus escritos, Francisco definió a el narcisismo, el desánimo y el pesimismo como "los males de la época". "Hay algo que ayuda mucho contra este narcisismo, desánimo y pesimismo, que es el sentido del humor. Es lo que más humaniza", dijo.

Guerra mundial a pedacitos

Sobre geopolítica, Francisco declaró: "Esto de Ucrania lo vivimos de cerca y por eso nos alarmamos, pero pensemos en Ruanda hace 25 años, Siria desde hace 10, Líbano con sus luchas internas o Myanmar hoy mismo. Esto que vemos está sucediendo desde hace tiempo".

"Una guerra, lamentablemente, es una crueldad al día. En la guerra no se baila el minué, se mata. Y hay toda una estructura de venta de armas que lo favorece. Una persona que sabía de estadísticas me dijo, no me acuerdo bien los números, que, si durante un año no se fabricaran armas, no habría hambre en el mundo", agregó.

"El uso y la posesión de armas nucleares es inmoral. Resolver las cosas con una guerra es decirle no a la capacidad de diálogo, de ser constructivos, que tienen los hombres", concluyó.

Balance

Jorge Bergoglio es Papa desde hace más de 9 años, precisamente el 13 de marzo de 2013.

Sobre sus acciones, Francisco afirmó que el rumbo que tomó para la Iglesia Católica fue consensuado con los cardenales. "No creo que haya habido nada original mío, sino poner en marcha lo que se pidió entre todos", declaró.

Además, destacó que durante su gestión la Iglesia absorbió parte de la impronta de la iglesia latinoamericana. "La Iglesia latinoamericana tiene una historia de cercanía al pueblo muy grande. Y eso ayudó mucho. Es una Iglesia popular, en el sentido real de la palabra. Es una Iglesia del pueblo de Dios, que se desnaturalizó cuando el pueblo no podía expresarse y terminó siendo una Iglesia de capataces de estancia, con los agentes pastorales que mandaban. El pueblo se fue expresando cada vez más en lo religioso y terminó siendo protagonista de su historia", explicó.

Sus cuatro principios filosóficos

Personalmente, Francisco afirmó que se guía en base a cuatro principios: ""La realidad es superior a la idea", o sea, cuando te vas por los idealismos, perdiste; es la realidad, tocar la realidad. "El todo es superior a la parte", es decir, buscar siempre la unidad del todo. "La unidad es superior al conflicto", o sea, cuando privilegiás los conflictos, dañás la unidad. "El tiempo es superior al espacio", fijate que los imperialismos siempre buscan ocupar espacios y la grandeza de los pueblos es iniciar procesos".

"Estos cuatro principios siempre me ayudaron para entender a un país, a una cultura o a la Iglesia. Son principios humanos, de integración. Y hay otros principios que son más ideológicos, de desintegración. Pero reflexionar sobre esos cuatro principios ayuda mucho", remarcó.