La celebración del Día Mundial de la Masturbación surgió casi de manera fortuita en 1995, cuando la exsecretaria de Salud de los Estados Unidos de la gestión de Bill Clinton, Joycelyn Elders, realizó declaraciones sobre el tema ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En esa oportunidad, Elders aseguró que el autodescubrimiento “es algo propio de la sexualidad humana que debería ser enseñado en las escuelas y sostuvo que la masturbación se debería considerar un buen método de prevención para evitar que los jóvenes se expusieran al sexo de manera insegura y un arma más para prevenir el VIH-SIDA”.

Sus declaraciones generaron polémica y la funcionaria fue desplazada de su cargo poco tiempo después. Sin embargo, su intervención fue aprovechada por el fabricante de juguetes sexuales Good vibrations para crear el Primer Día Mundial de la Masturbación.

Según la empresa, la fecha sirve para homenajear a Elders por atreverse a hablar de un tema tabú. Con el tiempo la fecha de conmemoración se expandió al resto del mundo.

Es parte de la sexualidad plena

“Lo primero que se debe entender, es que la Salud Sexual es parte de la Salud Integral y por lo tanto es un derecho humano y eso tiene que ver con que la persona pueda ejercitar su sexualidad de acuerdo a como esa persona lo crea conveniente, y eso tiene formas muy diferentes”, le dijo la sexóloga cordobesa Silvia Aguirre a cba24n.com.ar

En ese sentido, Aguirre explica que hay personas que deciden ejercitar su sexualidad con otros u otras, otros que deciden no ejercitarla de ninguna manera, otros que prefieren hacerlo sólo con ellos mismos, y quienes combinan algunas de estas opciones.

La docente universitaria, señaló que “durante mucho tiempo se consideró a la masturbación como algo menor o como una alternativa secundaria a otras prácticas”, pero consideró que, en realidad, el autoerotismo es una forma de ejercitar la sexualidad tan respetable y saludable como cualquier otra.

“Los conflictos se dan cuando comienzan a tallar los condicionamientos sociales, marcados sobre todo por las religiones, y en nuestro caso, fundamentalmente por la religión católica que sólo concebía a la sexualidad como una práctica reproductiva”, advirtió la especialista.

En ese sentido, Aguirre explicó que desde un abordaje integral de la sexualidad y con una mirada con perspectiva de género, se debe buscar que las personas “no necesariamente se adapten a un formato tradicional de la sexualidad. Y es allí donde la exploración del autoerotismo, es una manera privilegiada de encontrarse con su propia manera de percibir su autoerotismo y que la persona se pueda conectar con lo que realmente siente y busca, y luego en todo caso se lo comparte con otras personas”.

Una práctica con beneficios

Numerosos especialistas en el tema, coinciden en afirmar que la autoestimulación puede solucionar problemas sexuales y fisiológicos tanto en los hombres como en las mujeres.

En el caso de los hombres, fortalece el sistema inmunológico y permite bajar la incidencia de cáncer de próstata. Además, sirve para prevenir la eyaculación precoz, la disfunción eréctil, la incontinencia y para fortalecer los músculos del suelo pélvico. También mejora la calidad del sueño.

Las mujeres también obtienen beneficios con la masturbación como la reducción del dolor premenstrual, el combate a las infecciones vaginales, el dolor crónico de espalda y la anorgasmia.

Tener un orgasmo libera endorfinas, que son los químicos que hacen sentir bien a las personas. Los orgasmos son calmantes naturales y ayudan a dormir mejor. También el autoplacer puede aliviar dolores menstruales y la inflamación, mejorar la piel y el sistema inmune.

Masturbación en tiempos de pandemia

La masturbación ha sido una de las recomendaciones para mantener la actividad sexual durante la cuarentena por la pandemia de coronavirus, no sólo por los especialistas médicos, sino también por los propios Gobiernos.

En abril del año pasado, en medio de la cuarentena estricta, el médico José Barletta, asesor del ministerio de Salud de la Nación, advirtió que las medidas de seguridad durante las prácticas sexuales en tiempos de Covid-19 se deben modificar como en cualquier otra actividad.

"El lavado de manos es altamente efectivo y es más importante que nunca realizarlo antes y después de la masturbación o el sexo virtual", aseguró el infectólogo.

"Hemos pasado de esas connotaciones negativas anteriores que denostaban esta práctica a resaltar los efectos positivos que ha tenido en medio de tragedia que significa la pandemia. Hoy con el distanciamiento social se considera a quién se masturba, que es una persona que se cuida a sí mismo y cuida a los demás”, dijo Aguirre.

Para Aguirre, la pandemia fue una bisagra que le dio impulso a la masturbación con un crecimiento exponencial del uso de juguetes sexuales que modificó las prácticas sexuales de las personas.

“Permitió que muchos especialistas saliéramos a hablar del tema y esto ha generado un gran cambio positivo en torno al tema. Hoy se habla mucho más del autoerotismo. Hemos pasado de esas connotaciones negativas anteriores que denostaban esta práctica a resaltar los efectos positivos que ha tenido en medio de tragedia que significa la pandemia. Hoy con el distanciamiento se considera a quién se masturba que es una que se cuida a sí mismo y cuida a los demás”, cerró Aguirre.

El mito de la superioridad sexual masculina

En los años 60, la pareja estadounidense William H. Masters y Virginia E. Johnson con su libro Human Sexual Response (Respuesta sexual humana), dieron a conocer una investigación sobre la masturbación y los orgasmos múltiples en mujeres.

El hecho de que las mujeres no tengan período refractario, período en el que el varón no puede generar erección, ubicó al goce de la mujer en primer plano: por primera vez, un estudio de la ciencia expuso que las mujeres tienen una capacidad sexual mucho mayor que la de los hombres, y desinfló el mito acordado por los varones de la ciencia acerca de la superioridad sexual masculina.