“Dios por aquí no pasó…” escribió Yupanqui. Y al pensar si habrá querido aludirnos, recordamos nuestra canción:

“ A pesar de tanto cuento, a pesar de que anda lento. Córdoba va, y va.”

Aunque más que ir, parece venir.

Porque han sido en estos días más importantes las visitas que hemos recibido que los mensajes que hemos enviado desde la isla en botellas de náufragos en

forma de listas.

Llegaron a Córdoba, Rita Segatto la antropóloga que habla del feminismo no sólo desde el cuerpo,

su colega Grimson con su libro “¿Qué es el peronismo?”, Verbitsky para hablar sobre "La

realidad política y el Estado de derecho",

y Saborido y Brienza para mezclar Historia, humor, y política, equilibradamente.

Sin embargo, el honor al autoreferencial y

soberbio “rostro anticipado del país”, subtítulo del libro de César Tcach

“De la revolución Libertadora al Córdobazo” que así refleja su ambigüedad y

su contradicción, no lo hicieron los ilustres visitantes sino dos programas de radios públicas.

Uno, desaparecido en acción de omisión, fue “La coca es pal fernet”.

El otro, aún en el aire de las radios universitarias, es “Que pretende usted de mi”,

nominado actualmente al Martín Fierro.

Uno convertía en cordobesa a la entrerriana.

El otro alude a la frase de la Coca Sarli en “Carne”, tan inexistente como el “Tocala otra vez Sam” de “Casablanca”.

Transgresión y popularidad emparentan al máximo icono sexual

con los espacios radiales que la tangencian.

Y la desaparición de uno de ellos, puede remitirnos a lucha de Sarli/Bo contra la

censura de su tiempo: Néstor Tato.

La radio es una amiga, pero no es una novia sin tetas. La Sarli , menos.