La frontera de Siria y Turquía protagoniza un escenario desolador: dos potentes terremotos, de magnitud 7,8 y 7,5 grados, respectivamente, dejaron más de cinco mil muertos, incontables pérdidas materiales y miles de heridos. 

Tras el incremento en las cifras, Siria declaró estado de emergencia en las provincias afectadas. Y en las últimas horas, la Cancillería Argentina dispuso ayuda humanitaria mediante la Agencia Argentina de Cooperación Internacional y Asistencia Humanitaria – Cascos Blancos (Aciah).

VER: Terremoto en Turquía y Siria, la cifra de muertos ascendió a más de 5 mil

Esta no es la primera vez que ambos países se enfrentan a este tipo de catástrofes. En el año 1999 tuvo lugar otro sismo de magnitud 7,4 en la escala de Richter que causó 17.000 víctimas. En 2011, otros dos acabaron con la vida de más de 700 personas. El más reciente corresponde a 2020, cuando un terremoto causó 26 muertos y 800 heridos.

Roberto Martino, doctor en Ciencias Geológicas e investigador del Conicet, dialogó con Cba24n sobre lo que sucede en ambos países y explicó los motivos que impulsan este tipo de fenómenos naturales. 

“En el mundo hay dos grandes sistemas orogénicos principales, una de ellas es la cordillera de los Andes, en América del Sur y la gran cordillera del Himalaya en Asia. Estas dos grandes cadenas actuales son lugares de interacción de placas”, explicó inicialmente. 

En este último sistema, ubicado en Asia, por un lado se encuentra la India “encastrando” el continente euroasiático con la placa arábica, cuyas formaciones se reflejan en la zona de Turquía y finalmente derivan en algunos sectores de África. 

Explicación gráfica de los sismos. Fuente y elaboración: BBC News Mundo.

Profundizando sobre esto, Martino destacó: “Existe una falla inmensa que se conoce como Falla de Anatolia que tiene una rama hacia el norte y otra hacia el sur. Esta última se conecta con otra que genera el Golfo de Aqaba que desemboca en el Mar Muerto. Precisamente esta es una zona muy compleja de interacción y movimiento de placas”. 

La Falla de Anatolia es una placa tectónica continental que comprende la mayor parte de la península de Anatolia y, por lo tanto, de Turquía. Esta ha sido una de las más activas en las últimas décadas. 

“Toda esta zona está llena de sismos, es una zona muy peligrosa geológicamente hablando”, afirmó. 

Sobre ella, explicó que hay dos aspectos claves a considerar. Uno de ellos es que la placa muy superficial, con una profundidad de entre 10 y 17 kilómetros, entonces hay un volumen de materiales que no son absorbidos por las ondas y directamente contactan con la atmósfera en la superficie de la tierra. 

“Esto hace que llegue con mucha energía a la superficie y genere ondas que son muy destructivas, y eso es lo que ha ocurrido”, comentó.

El segundo factor a considerar tiene que ver con las construcciones precarias que predominan en Siria, hecho que profundiza y aumenta los riesgos en los sectores que orbitan a la falla. 

Sobre esto último, agregó: “Normalmente en las zonas propensas, por ejemplo Mendoza y San Juan dentro del país, se realizan construcciones sismo resistentes, no anti sísmicas porque eso todavía no existe. Son obras que contemplan ciertos protocolos de construcción, tipos de suelos y también cimientos”.

¿Terremotos en cadena?

Al producirse fenómenos de esta magnitud es probable que con el correr de los días, se produzcan otros sismos de menor magnitud. Al ser consultado por ello, Martino sostuvo que luego de un terremoto de gran magnitud es común que se todo las zonas rodeadas “se reacomoden” y durante 10 0 15 días posteriores suceden sismos de menores magnitudes. 

Esto es parecido a cuando quebramos una rama. Es decir, cuando ejercemos una tensión, se siente un crujido y la rama se rompe de golpe. De esa misma manera actúa la corteza, se comprime, se deforma, se carga elásticamente y se quiebra. Ese quiebre genera ondas que se mueven de un lado hacia a otro y de arriba hacia abajo, como las olas del mar, entonces desestabiliza totalmente el terreno", explicó detalladamente. 

¿Consecuencias del cambio climático?

Algunas versiones hablaban de que este tipo de sismos podrían ser efecto del cambio climático y la acción del hombre sobre la Tierra. Martino respondió claramente que esto no es así, más bien son efectos completamente naturales y en la mayoría de los casos impredecibles. 

Acerca de esto, aclaró: “Muchas veces hay un aspecto que habla de la contaminación y del hombre, pero este tipo de fenómenos son completamente naturales. Hay un monitoreo constante sobre estas zonas, pero es muy difícil de prever”.

Algunas de las medidas preventivas existentes tienen que ver con la aplicación de protocolos de construcción para disminuir los daños ante terremotos de tal magnitud.