Esta actividad ilegal está siendo impulsada por la industria ganadera de Brasil, con el implícito visto bueno del gobierno de Jair Bolsonaro.

El informe muestra, entre otros, a un hombre llamado Alvim Souza Alves, que estaba tratando de vender una parcela dentro de la reserva indígena Uru Eu Wau Wau por alrededor cerca de US$23.000 en moneda local. Esta reserva es el hogar de una comunidad de más de 200 personas. Y al menos cinco grupos más que no han tenido contacto con el mundo exterior también viven allí, según el gobierno brasileño.

Amazonas: el mercado ilegal de áreas protegidas en Facebook | Investigación de la BBC

Como era de esperar, Facebook dijo que estaba "listo para trabajar con las autoridades locales", pero indicó que no tomaría ninguna acción independiente para detener el comercio: "Nuestras políticas comerciales requieren que los compradores y vendedores cumplan con las leyes y regulaciones", indicó un vocero del cuestionado Mark Zuckerberg.

El líder de una de las comunidades indígenas afectadas instó a la empresa de tecnología a hacer algo más. Por su parte, activistas que trabajan hace años contra la desforestación en el Amazonas, afirmaron que el gobierno de Jair Bolsonaro no detendrá las ventas.

"Los invasores de tierras se sienten muy empoderados hasta el punto de que no se avergüenzan de entrar en Facebook para hacer negocios ilegales de tierras", señaló Ivaneide Bandeira, directora de la ONG medioambiental Kanindé.

El informe revela que cualquiera que escriba palabras como "bosque", "selva nativa" y "madera" (en portugués) en la herramienta de búsqueda de Facebook Marketplace, y eligiendo uno de los estados amazónicos como ubicación, encontrará listados de parcelas en venta (ilegal por supuesto) que hasta incluyen imágenes satelitales y coordenadas GPS.

Zona liberada:

La deforestación en el Amazonas está en su punto más alto en 10 años, y el Marketplace de Facebook se ha convertido en un sitio de referencia para vendedores como Fabricio Guimarães, quien fue filmado con una cámara oculta para el informe de la BBC.

Fabricio Guimarães utiliza Marketplace en Facebook para vender tierra que se apropió de comunidades indígenas.
Fabricio Guimarães utiliza Marketplace en Facebook para vender tierra que se apropió de comunidades indígenas.

Con la tierra despejada ilegalmente y lista para la agricultura, Guimarães había triplicado su precio inicial de venta a US$35.000. No es agricultor, tiene un trabajo estable de clase media en una ciudad y ve la selva tropical como una oportunidad para hacerse millonario.

La BBC se puso más tarde en contacto con él para que respondiera a la investigación, pero se negó a hacer comentarios.

¿Una Amnistía?

Según indica el trabajo de la cadena británica, otro factor que impulsa el mercado ilegal de tierras es la expectativa de una amnistía: Alvim Souza Alves reveló que estaba trabajando con otras personas que se dedican a lo mismo, para presionar a los políticos para que los ayudaran a ser dueños legalmente de tierras robadas.

"Te diré la verdad: si esto no se resuelve con (el presidente) Bolsonaro allí, ya no se resolverá", dijo sobre el actual gobierno.

Una estrategia común es deforestar la tierra y luego pedirle a los políticos que deroguen su "estado de protección", fundamentando que ya no cumple su propósito original. Los apropiadores de tierras pueden, entonces, comprar oficialmente las parcelas al gobierno, legalizando así sus reclamos.

La deforestación aumentó un 88% en los últimos dos años. Foto: latinoamericapiensa
La deforestación aumentó un 88% en los últimos dos años. Foto: latinoamericapiensa

Indicaron que su principal aliado era el congresista coronel Chrisóstomo, miembro del Partido Social Liberal, del que Bolsonaro solía ser miembro hasta que fundó su propio partido en 2019. Cuando fue contactado por la BBC, el coronel Chrisóstomo reconoció haber ayudado a organizar reuniones, pero dijo que no sabía que el grupo estaba involucrado en invasiones de tierras.

La BBC también contactó al ministro de Medio Ambiente de Brasil, Ricardo Salles quien sostuvo que "El gobierno del presidente Jair Bolsonaro siempre ha dejado en claro que el suyo es un gobierno de tolerancia cero para cualquier delito, incluidos los ambientales", dijo.

Ivaneide Bandeira, quien ha estado tratando de combatir la deforestación en el estado de Rondonia durante 30 años, dijo que estaba perdiendo las esperanzas. "Creo que esta es una batalla muy dura. Es realmente doloroso ver que el bosque se destruye y se encoge cada vez más", afirmó.

"Nunca, en ningún otro momento de la historia, ha sido tan difícil mantener el bosque en pie".

Fuente: BBC MUNDO