En la Quebrada del Condorito, los libros de actas y registros no dejan dudas: hace diez años que, con sistematicidad, se producen incendios en las cercanías al parque nacional.

Sólo entre 2016 y 2019, se generaron más de dos centenares de columnas de humo en distintas jornadas. Así lo reflejó un reciente informe de la Sala de Prensa Ambiental.

La coincidencia es que surgen de las estancias San Alejo y Paso de las Piedras. Sus administradores, los hermanos Francisco y Alejandro Becerra, son también propietarios de los campos junto a otros integrantes de su familia.

Son reconocidos en la zona por tal condición: se suelen jactar de su necesidad de "regenerar" el pasto. Para eso, simplemente, prenden fuegos.

Con regularidad suelen pasar a terrenos lindantes y, en mayo pasado, las llamas hasta consumieron varias hectáreas del Condorito.

Las denuncias no son pocas y los Becerra hasta tienen un par de condenas. Los bomberos de la zona saben que se pueden encontrar con complicaciones para ingresar a alguno de estos campos, pudiendo ser persuadidos por los dueños.

Pocos días después de que desde la Nación se informara que, oficialmente en lo que va de este año se quemaron 900.000 hectáreas en incendios forestales, el propio ministro de Ambiente, Juan Cabandié, hizo mención vía redes sociales a la familia.