Rusia salió en defensa de la no injerencia y adujo que Estados Unidos “está orquestando” el golpe de Estado. Maduro celebró la reunión.

Con una férrea defensa de parte del canciller venezolano, Jorge Arreza, se desarrolló este sábado la reunión urgente que se había convocado en el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Con claridad, quedaron expuestas allí las posturas, bien opuestas entre sí, respecto a la necesidad de injerencia, que encabeza el Gobierno de Donald Trump, y la defensa de una “salida democrática" a la crisis que atraviesa el país.

La Unión Europea marcó, al fin, su tendencia, con el dictado conjunto de un “ultimatum" para que se convoque a elecciones en un plazo de ocho días, planteo que fue tildado de “infantil" por las autoridades de Venezuela. “Acá gobierna el pueblo", lanzó el presidente Nicolás Maduro, que pide reconocimiento de las elecciones de mayo pasado para poder cumplir su mandato.

Con la idea de llevar a su cabeza, Juan Guaidó, a un reconocimiento internacional amplio, Estados Unidos bregó por la intervención directa. La postura rusa fue, ante esto, denunciar que el país americano estaba “orquestando un golpe de Estado".