Encuentros, diálogos, abrazos y reproches en el comienzo de la octava y última temporada de Juego de Tronos. Nuestro análisis.

Y después de dos años de espera, finalmente anoche pudimos volver a ingresar en los Siete Reinos y deleitarnos con sus complicadas historias. Pero debemos decir que la trama en el Planeta Tierra también se complicó, ya que minutos antes de la largada colapsó la plataforma de HBO y muchos quedaron sin la posibilidad de ver en vivo el estreno más esperado del año.

Desde ya advertimos que a partir de ahora, la información está llena de spoilers. Así que, si no vieron “Winter is here” es momento de dejar de leer.

Jon y la madre de los dragones llegan a Invernalia. El Rey del Norte volvió simplemente como Jon Snow y a su gente no le gusta la idea. Aún no logran dimensionar la gravedad de la guerra con los caminantes blancos y muestran su disgusto ante el avance de las tropas de Inmaculados y Dothrakis.

Ese ingreso a Winterfell es la reunión más grande que esperábamos ver: Khalessi, Sansa, Arya, Jon, Bran, Tyrion, Sam, Jorah, Gendry, el perro, Lady Tarth. Todos en el mismo lugar que busca ubicarse en esta nueva realidad que demandará dominar orgullos y muchas raciones de comida. Vamos por parte.

La gente del Norte ve con desconfianza la llegada de Khalessi y hasta podemos notar la discriminación hacia sus morenos inmaculados. La madre de los dragones nota la incomodidad de sus nuevos súbditos y se regocija con el vuelo de sus dos dragones que llegan a esas tierras por primera vez.

Arya, desde la multitud ve llegar a Jon quien no la ve. Su emoción no puede dudarse. Tuvieron que pasar seis temporadas más para que los hermanos volvieran a reunirse. También Arya ve la llegada del perro, a quien dejó supuestamente muriendo. Por último, a su amigo Gendry, el bastardo Baratheon por quien entendemos, surge algo de amor más allá de la amistad.

La primera impresión del encuentro entre Sansa y Khalessi es que hay mucha tensión. La dama de Invernalia no ve con buenos ojos a la reina platinada que intenta agradarle sin dejar su postura de reina heredera de los Siete Reinos.

Jon abraza a Bran a quien encuentra convertido en un hombre y además en el cuervo de tres ojos. Pregunta por Arya y se muestra impaciente por verla, pero faltarán minutos para que los seguidores de GOT pudiéramos ver ese abrazo.

Cuando la lucha de poder entre las mujeres empieza en el plano diplomático, Bran les asegura que no hay tiempo para eso y le cuenta a Khalessi que su dragón muerto pasó a formar las filas de los caminantes blancos quienes ya pasaron la Gran Muralla.

Más tarde, cuando Jon Y Daenerys hablan sobre los dragones, ella aclara que son los únicos hijos que puede tener y Jon le dice que la bruja que le afirmó eso no es una fuente confiable. Tal vez la posibilidad de la maternidad se abre ante esta poderosa mujer.

Lyanna Mormont será quien pone las cartas sobre la mesa y le recuerda en frente de todos los notables del Norte e incluso adelante de la misma Daenerys que lo hicieron rey para que defendiera el título, no para arrodillarse ante la Khalessi. “Tuve que elegir entre quedarme la corona o salvar el Norte. Elegí el Norte”, explica a esta niña poderosa que vuelve a dejar en claro que en ese universo, el rol de la mujer poderosa es muy importante.

El capítulo sigue mostrando encuentros. Sansa y Tyrion se reencuentran después de la huida en la boda de Joffrey y de algún modo reconocen respetarse y tenerSE algún tipo de cariño. Sam y Bran deciden que es momento de contarle a Jon su verdadera identidad, pero en el medio el hombre de la Ciudadela conversa con la Madre de los Dragones por primera vez. En plan de agradecimiento, la reina platinada le reconoce haber salvado a Jorah de su enfermedad y le ofrece una recompensa. Cuando la charla avanza, el apellido de Sam sale a la luz y nuestra reina debe decirle que mató a su padre y a su hermano porque se negaron a arrodillarse frente a su reina. Recordemos que sus dragones rostizan a los Tully en uno de los actos más despiadados de esta mujer que tiende a caernos muy bien.

Sam compungido sale del encuentro entre lágrimas y empujado por Bran va en busca de Jon. El hasta ese momento bastardo Stark se encontraba en el sepulcro de sus familiares cuando es interrumpido por su amigo. Abrazo de por medio y la confesión. Jon no es ningún Snow, es el verdadero heredero de los Siete Reinos, el hijo de Lyanna Stark y Rhaegar Targaryen, nacido en matrimonio, y por lo tanto el dueño del Trono de Hierro. Este es el momento en que arranca una nueva guerra para Jon, una interna en la que descubre además que se está enamorando de su tía.

Mientras tanto, en el Desembarco del Rey, Cersei está encantada con que los caminantes blancos atravesaran la muralla. Deberá encontrarse con Euron Greyjoy, que sigue su cortejo a la reina con un ejército de 20.000 hombres y 2.000 caballos de la Compañía Dorada. Nada es suficiente para Cersei quien se muestra decepcionada por la falta de Elefantes. Mientras Euron logra acostarse con Cersei -embarazada de su hermano- vemos que Theon logra rescatar a su hermana del barco de Euron y este hombre de lealtades dudosas, luego de salvar a su propia sangre decide viajar a Invernalia para defender a los Stark.

Cersei le encarga a Bronn que mate a sus dos hermanos si sobreviven a la guerra. Y el elemento para ejecutar la muerte es nada más y nada menos que una ballesta. Después de todo, Cersei es una “amante de la poesía”

Hasta este momento de Juego de Tronos, vemos mucha profundidad en los diálogos. Nos vamos poniendo al día de cada uno de los escenarios después de dos años de abstinencia, aunque quizás no con la intensidad que se esperaba. Como en cada episodio de GOT, el análisis posterior es el que va llenando los vacíos que la ansiedad deja.

Jon se encuentra con Arya. La hermana muestra su fidelidad y ternura mostrando su espada, aguja. También le deja en claro a su hermano que Sansa es inteligente y lucha por la gente del Norte. Le pide a Jon que el no olvide que es un Stark -bueno, ahora sabemos que sólo en parte-.

La pequeña Stark le pide a Gendry que le fabrique un arma que entendemos es un tanto extraña. La oscura mujercita tiene como propósito de su vida acabar con Cersei. En ese pedido de herrería, reunida con quien fue su amigo, volvemos a confirmar que por allí surgirá el romance.

Mención aparte es la primera monta de Jon a uno de los dragones. El vuelo de bautismo es emocionante y a la vez una metáfora clara del poder que tiene Jon, el verdadero heredero al Trono de Hierro. En el frío del invierno, Khalessi le pide a Snow que mantenga el calor de su reina ante la mirada desafiante de sus dragones.  Con anterioridad, debemos señalar otra complicación de la trama que quizás complique las cosas. Los dos dragones vivos están alimentándose poco. Eso a su madre no le convence y afirma “no les gusta el norte”. ¿Que habrá intentado señalar? ¿Es acaso que los dragones sienten la ausencia de su otro hermano que murió en manos de los caminantes?

A todo esto, nos preguntamos dónde está el Rey de la Noche y su ejército. Sabemos poco y nada. Sólo puede verse una expedición de Tormund y Beric Dondarrion en el hogar de los Umber, donde se encuentran al joven heredero asesinado y clavado en la pared, rodeado de extremidades cercenadas. El joven que ya es un caminante termina siendo quemado y los sonidos que emite son dignos de la tortura de la que Juego de Tronos suele hacer gala.

El capítulo, contundente en cuanto textos y lazos familiares, termina con una escena impactante. Jaimme Lannister llega a Invernalia y la primera persona a la que ve es Bran Stark. El niño que arrojó desde lo alto de la torre cuando lo vio a el y a su hermana Cersei en un claro acto de incesto y traición al Rey Robert. En los ojos de Jaimme, verguenza, arrepentimiento, temor. Todo junto. En los de Bran, no sabemos. Hay que reconocer que desde que es el Cuervo de tres ojos, nos cuesta entender su mente y corazón.

Hasta aquí llegó este episodio que tuvo algunos lugares comunes pero que dejó varias claves para resolver en los que siguen. Las semillas del mal, de la lucha de poder y la de las desconfianza entre reinos está más que sembrada.

Para continuar con GOT, habrá que esperar hasta el próximo domingo a las 22.