Hace cuatro años, dejó grabado su nombre en la historia del deporte argentino. Aquella vez, en los Juegos Paralímpicos de Río 2016, la Para atleta Yanina Martínez ganó la prueba de los 100 metros (clase T36 para personas con parálisis cerebral) y aquel oro ubicó al país rioplatense en lo más alto del podio, luego de dos décadas de ausencia. Su discapacidad no la limitó nunca y ahora porta orgullosa la bandera albiceleste.

Sin embargo, para Martínez los desafíos aún continúan y Lima 2019 es el paso previo para repetir su gesta paralímpica en Tokio 2020. Esta tarde, con lágrimas en los ojos, celebró su doble oro en los 100 y 200 metros planos, repitiendo así lo conseguido en Toronto 2015. Pero todo no queda ahí, si esta noche logra su pase a la final del relevo 4x100 integrado, podría alcanzar una histórica tercera presea dorada en los Juegos.

“Yanina deseaba mucho estar en Lima 2019, ya que lo considera un certamen muy lindo y, por eso, se preparó con esfuerzo, demostrando, además, un amor extraordinario por el Atletismo. Han sido muchos años de trabajo arduo, que desde Guadalajara 2011 viene dando logros y estamos muy contentos”, indicó su entrenador Martín Arroyo.

Arroyo entrena a la campeona olímpica argentina, desde los 11 años, como parte de un programa de educación física. Él la incentivó al deporte, jugando con pelotas y corriendo distancias cortas. Conforme pasaron los años, se fue sorprendiendo de su dedicación hasta que se convirtió en una atleta de alto nivel en 2010. Ambos comparten mucho tiempo juntos, puesto que trabajan a doble turno, generando una conexión familiar.

Yanina está agradecida por el buen trato de los peruanos. En la Villa Parapanamericana disfruta mucho con la comida y el buen ambiente con sus compañeros. “Lima 2019 va a quedar en mi corazón. Estoy muy feliz con las dos medallas, que las quiero dedicar a mi mamá y a mi entrenador que los quiero mucho”, indicó la campeona.

“Lima 2019 va a quedar en mi corazón. Estoy muy feliz con las dos medallas, que las quiero dedicar a mi mamá y a mi entrenador que los quiero mucho”