Tras los buenos pronósticos de crecimiento para la economía argentina que ya habían formulado tiempo atrás, tanto el Banco Mundial como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) recalibraron hacia arriba las proyecciones de mejora del PBI, ubicándola entre las más prometedoras de América latina, por encima de Brasil, Chile y México.

Banco Mundial

La mejora del pronóstico de crecimiento para la economía argentina durante este año, pasó del 3,6 por ciento que había marcado en abril pasado, al 4,5 por ciento que proyecta ahora, ubicando al país muy por encima de su principal socio comercial de América latina, Brasil país que de acuerdo al organismo crecerá sólo el 1,5 por ciento, aunque también de Uruguay que lo hará a un ritmo del 3,3 por ciento y de Chile para quien el organismo pronostica un crecimiento del 1,7 por ciento.

En el continente, y de acuerdo al informe del Banco Mundial, Argentina estará entre las cuatro economías que más crecerán, detrás de Panamá (+6,5%), Colombia (+5,4%) y República Dominicana (+5%), y también se ubicará por encima del promedio para la región, ya que la institución estimó que el producto interno bruto (PIB) de Latinoamérica y el Caribe crecerá 2,5% este año, un 0,2% más que lo que estimó hace dos meses.

En su informe "Perspectivas económicas mundiales", el organismo advierte sobre las consecuencias que la guerra en Ucrania tendrá para la actividad económica en general, aunque mientras mejoró el pronóstico para nuestro país, empeoró las previsiones a nivel mundial. Mientras en enero pasado había pronosticado un crecimiento del 4,1 por ciento del PBI mundial, ahora lo corrigió a la baja, proyectando sólo un 2,9 por ciento de mejora.

“Las economías en desarrollo deberán equilibrar la necesidad de garantizar la sostenibilidad fiscal con la necesidad de mitigar los efectos de las múltiples crisis en los ciudadanos más pobres”, señaló Ayhan Kose, director del Grupo de Perspectivas del Banco Mundial. Finalmente, el informe advierte por las altas tasas de inflación para el período, por el aumento en los precios internacionales de alimentos y energía.

OCDE

Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) también modificó y elevó sus proyecciones de crecimiento para la economía argentina durante 2022. Mientras en diciembre pasado el organismo señalaba que el PBI del país crecería un 2,5 por ciento, ahora lo mejoró más de un punto porcentual, llevándolo al 3,6 por ciento para este año.

De esta manera, el crecimiento previsto para la Argentina este año es el segundo más alto de América Latina, solamente superado por Colombia, para quien prevén un 6,1 por ciento y mayor al 3,2 por ciento de Costa Rica, 1,9 por ciento  de México, 1,4 por ciento de Chile y 0,6 por ciento de Brasil.

La OCDE mejoró la perspectiva de crecimiento de la economía argentina para este año. Gráfico: Télam

En cambio, en el capítulo referido al crecimiento de la economía global, la OCDE redujo la perspectiva de crecimiento en 1,5 por ciento. Mientras a fin del año pasado esperaba que el PBI mundial creciera durante 2022 un 4,5  por ciento, ahora ubicó esa cifra en el 3 por ciento.

"La invasión de Rusia en Ucrania inmediatamente ralentizó la recuperación de la pandemia de Covid-19 y provocó que la economía global se embarque en un camino de menor crecimiento y mayor inflación", subrayó el informe de Perspectivas Económicas.

En ese sentido, también elevó el pronóstico inflacionario que había formulado para nuestro país. Mientras su anterior pronóstico la ubicaba en el 44,4 por ciento anual, ahora la eleva al 58 por ciento, explicando que la situación se debe a "factores domésticos" y a "expectativas inflacionarias desancladas" ya que los "precios domésticos claves -como los de la energía- están desacoplados de los desarrollos globales".

En cuanto a los factores de riesgo del país, la OCDE nombró a "los controles de cambio, las bajas reservas y el margen fiscal limitado", que "pesarán en la inversión en 2022 y 2023". Por su parte, el organismo también destacó "la recuperación total del empleo respecto de la pandemia" aunque indicó que "los salarios reales siguen por debajo de los niveles de 2019".