La Fiscal de Instrucción Juliana Compañys ordenó el pedido de captura internacional del ex Juez Héctor Luis Yrimia, quien se desempeñaba como asesor jurídico de Generación Zoe. La funcionaria villamariense lo imputó por los delitos de  Asociación Ilícita y Estafa en la causa en la que investiga la organización que lideraba Leonardo Nelson Cositorto.

Además, la fiscal encabezó varios allanamientos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) que incluyeron el estudio jurídico de Yrimia, el domicilio de la hija del imputado y la vivienda del prófugo Maximiliano Batista, donde se secuestraron vehículos, dólares, pesos y computadoras.

También hubo operativos en las oficinas del ya detenido Norman Próspero, lugares en los que la justicia incautó documentación vinculada a la resonante causa.

Cabe recordar que por el momento, el responsable máximo de la organización, sigue prófugo. 

El CEO de la organización, Leonardo Nelson Cositorto, continúa prófugo. Foto: eldiariocba.com.ar

Allanamientos en Villa María

Mientras, en la ciudad cordobesa fue allanada la casa de Maximiliano Batista, el segundo de Cositorto, donde se decomisaron una moto de alta cilindrada y un vehículo de alta gama, según informó el portal Dataclave. 

Batista también está prófugo de la justicia, con pedido de captura internacional y es el vice "CEO" de Generación Zoe, la empresa investigada como una de las estafas piramidales más grandes de Argentina. 

Los números

Con las nuevas medidas ordenadas por la fiscal Companys, ya son 17 los detenidos, que fueron imputados de asociación ilícita y estafas reiteradas: Cristian Omar Delgado, Silvia Beatriz Luján, René German Udrizar, Martín Pereyra,  Norman Próspero, Claudio Álvarez, Silvia Fermani, Silvio Schamne, Ivana Álvarez, Gabriela Fernanda Álvarez, Claudia Pereyra, Silvana Abellonio, Juliana Bollea, Agustín Pereno,  Marcelo Valdez y Federico Moreno y el cabo primero Guillermo Ardiles de la policía federal.

A todo esto, resulta imposible aún saber cuántas son las personas que depositaron dinero en la organización desbaratada, pero se estima que son cientos los presuntos damnificados. En la mayoría de los casos, se trataría de personas con capacidad de ahorro que pusieron plata en Zoe con la finalidad de multiplicar el dinero obtenido.