La aceleración de la inflación en el último mes de 2023 golpeó de lleno el poder adquisitivo de los trabajadores y las medidas adoptadas por el nuevo Gobierno que conduce Javier Milei, liberando tarifas y precios, acentuará el deterioro del poder adquisitivo de los asalariados en los primeros meses de 2024.

De acuerdo a lo que publica este viernes el sitio especializado ambito.com, un estudio privado estimó una caída del 10% en el poder adquisitivo de los asalariados registrados “durante el verano”. 

Algunos analistas proyectan que, de funcionar el plan económico del Gobierno, a partir del segundo semestre podría verse un escenario de menor inflación, reactivación de la actividad y recomposición en los salarios, pero eso dependerá del nivel de deterioro que sufra la economía por el ajuste inicial planteado por la actual administración.

“Dada la inflación esperada, para que el poder adquisitivo no se erosione en los próximos meses los salarios deberán correr al mismo ritmo. Si bien las ya aceitadas paritarias jugarán su papel, morigerando el deterioro del poder adquisitivo, salir ‘empatados’ de este proceso parece difícil: solamente el salto de la inflación en diciembre dejará perdidas del orden del 10% en términos reales”, indica el informe publicado por ambito.com

En ese escenario, desde la consultora señalaron que ante la aceleración inflacionaria “las demandas salariales no se hacen esperar” y que se estima una “combinación de paritarias bimestrales/trimestrales que buscarán ‘ganarle’ a los precios, con otras de ajustes mensuales donde seguramente también proliferen las sumas fijas para compensar un alicaído poder de compra”.

Sin embargo, “todo esto no será suficiente, y el poder adquisitivo de mínima perderá un 10% de su valor durante el verano, por lo que el efecto de la recesión, y el ancla salarial, también jugará su papel en estos meses”.

Luego del dato de inflación de diciembre, que fue del 25,5% según informó el INDEC, distintas consultoras estiman que el IPC en enero volvería a rondar el 20%. En este contexto, más allá de que muchos sindicatos busquen recomponer los ingresos mediante paritarias cortas, estiman que será difícil que puedan seguir el ritmo de la suba de precios.