El exgobernador de Entre Ríos y actual embajador en Israel, Sergio Urribarri, fue sentenciado a 8 años de prisión por un hecho de corrupción.

Según el fallo, Urribarri fue encontrado responsable de la comisión en su calidad de autor de los delitos de peculado en concurso ideal con negociaciones incompatibles con la función pública, en cinco hechos. Además, se le impuso la inhabilitación absoluta perpetua para ejercer cargos públicos.

También hubo condenas para el exministro de Cultura y Comunicación, Pedro Báez, y el cuñado de Urribarri, Juan Pablo Aguilera. Al primero le correspondió una pena de 6 años y 6 meses de prisión en calidad de autor de los delitos de peculado en concurso ideal con negociaciones incompatibles con la función pública respecto de cuatro hechos.

En el caso de Aguilera, recibió el mismo monto de pena, a raíz de haberse acreditado su participación en delitos de corrupción.

Horas después, el propio Uribarri se defendió en las redes sociales y adelantó que apelará la sentencia, a la que caracterizó como "una clara muestra de arbitrariedad". "Voy a apelar con la convicción de que me asiste la razón", señaló. 

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Tweet de Sergio Urribarri