Predomina la idea de continuar en Cambiemos, pero con mayor presencia. Podrían pedir apertura a otros sectores. Escasas chances de ruptura.

Continuar como un socio nominal de Cambiemos, acudir a las PASO con candidato propio, reformular completamente los términos de la alianza o abandonar la coalición. Tales son, en apretada síntesis, las cuatro posturas que prevalecen a 72 horas de la Convención Nacional que la Unión Cívica Radical concretará el próximo lunes 27 de mayo, en Parque Norte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

Por el momento, todo indica que el radicalismo continuará formando parte de la alianza oficialista. Aunque con matices, las principales voces rojiblancas advierten que sólo concurriendo unidos se podrá aspirar a retener el poder ante el fortalecimiento del peronismo, en dos vertientes, como oposición.

Tal sensación se fortalece considerando los resultados obtenidos en las elecciones provinciales de Córdoba. La magra cosecha obtenida por la lista que acudió con candidatos puramente radicales ha quitado fuerza a los intentos secesionistas.

Los actores locales parecen haber entendido que el bochornoso proceso previo, que impidió la constitución de Cambiemos Córdoba, licuó un caudal de votos que necesitarán indispensablemente en octubre.

Más compleja parece la definición del lugar que el centenario partido ocupará dentro de la coalición.

A mediados de semana trascendió un documento, en el que se plantea abiertamente la necesidad de sumar nuevos actores al entramado. “Se precisa construir una coalición superior a Cambiemos que se enfoque en la gobernabilidad, convocando a todos aquellos con espíritu republicano para elaborar políticas compartidas”, reza el texto.

La autoría del mismo es adjudicada a Alfredo Cornejo, gobernador de Mendoza, quien en declaraciones a la prensa duplicó la apuesta: “Hay peronistas republicanos que no quieren volver para atrás. Si es un peronista republicano que cree que la riqueza se construye primero para después repartirla, como es el caso del gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, por qué no invitarlo a sumarlo a un frente más amplio. O (Roberto) Lavagna que fue ministro de Economía de (Néstor) Kirchner y también fue secretario de Comercio Exterior de (Raúl) Alfonsín”, remarcó.

Tales expresiones llegaron horas después que fuentes con acceso a la Casa Rosada deslizaran que ya se analiza una fórmula puramente PRO, con Mauricio Macri como candidato a presidente y María Eugenia Vidal como vicepresidenta.

La reelección de Macri es sostenida también por dirigentes radicales de peso, como el gobernador de Corrientes Gustavo Valdés, el diputado tucumano José Cano y el senador riojano Julio Martínez, quienes sostienen que el actual presidente debe contar con un apoyo férreo. Para ellos no es siquiera conveniente una cita a primarias abiertas.

Precisamente la realización de PASO, a la que el radicalismo acuda con candidatos propios, es lo que impulsa un vasto sector de la UCR que tiene a Ricardo Alfonsín como referencia y a Martín Lousteau como potencial postulante. Para estas voces, el radicalismo debe ser un actor de peso en una coalición de gobierno. Por ende, debe tener participación en la definición de políticas y cargos.

De cualquier manera, el ex ministro de Economía también señala la necesidad de añadir encarnadura a la alianza, con Roberto Lavagna como principal objetivo.

Desde Córdoba

Del cónclave participarán 347 convencionales de todo el país. De ellos, 21 representarán al comité de la provincia de Córdoba.

Entre los representantes de Córdoba también están presentes aquellas cuatro posturas. No obstante, como ocurre a nivel nacional, las posibilidades de una ruptura parecen minoritarias.

Uno de los principales impulsores de la salida de la UCR es Dante Rossi, titular de la línea Identidad Radical.

“No hay ningún elemento que haga pensar que la UCR vaya tener mayor protagonismo dentro de Cambiemos. No hay  ninguna garantía de que el PRO vaya a modificar su manejo”, dijo el dirigente en diálogo con cba24n

“A la Argentina le va mal con este gobierno. Hay más miseria y la economía no repunta. Hay que salir de Cambiemos y trabajar para recuperar la identidad de la UCR”, añadió.

Desde otro sector, Orlando Arduh, presidente de la bancada radical en la Unicameral, considera que el partido debe ganar protagonismo, pero dentro de un Cambiemos fortalecido.

“El radicalismo se tiene que fortalecer dentro de Cambiemos. Este es el momento en que hay que ayudar a Cambiemos y ayudar al presidente. No hay dudas de ello. Con lo que no estoy de acuerdo es con sumar alguna otra fuerza. No es momento de ampliar Cambiemos. Menos aún de meter una pata peronista. Al contrario”, dijo el legislador.

“Sería interesante que los dirigentes a nivel nacional formen un gobierno de coalición. Eso implica tener lugares predeterminados. Pero no ir detrás de los cargos, sino que el gobierno no se nutra exclusivamente de amigos del PRO… Que haya una apertura para todos los dirigentes del radicalismo. Fortalecerse significa tratar de tener ministros, de colocar un vicepresidente radical. Hasta ahora la presencia del radicalismo ha sido puramente legislativa”, amplió.

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