Se elevó un juicio oral  y público la causa contra los dos rugbiers cordobeses involucrados en una feroz golpiza al joven Lautaro Insúa, mientras se llevaba a cabo la fiesta de egresados ​​de la víctima en un barrio privado de Villa Warcalde. Ocurrió el 7 de diciembre del 2020 y será la  Cámara 12ª del Crimen la que en la primera mitad de 2022 trate de dilucidar los hechos.

Esa madrugada de diciembre los  acusados ​​irrumpieron sin invitación en una casa del country Loma de La Carolina, donde se realizaba el evento privado, y tras un disturbio con  Insúa, el egresado fue  golpeado brutalmente hasta que otros asistentes lograron separarlos.

Elevaron a juicio oral el caso del joven atacado por rugbiers en una fiesta durante la cuarentena

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Las acusaciones son diferentes: a Tadeo Nicolás Torasso Piovaroli, quien al momento de los hechos tenía 18 años, se lo acusa únicamente por violación de, luego de que la instrucción determinara que no intervino en la golpiza. En cambio Mateo Solar,  quien tenía 17 años cuando ocurrió el ataque, se le imputan lesiones graves, pero no la violación de domicilio, debido a que el artículo 1º de la ley 22.278 establece que no son punibles en un menor de 18 años los delitos que tengan una pena privativa de la libertad que no exceda los dos años.

Así quedó Lautaro Insúa tras la brutal golpiza en diciembre de 2020. Foto TN

A Soler se lo benefició con un cambio en la carátula, ya que de haber estado acusado de lesiones graves, será juzgado como " lesiones graves" proferidas como un "exceso en la legítima defensa".

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Qué pasó aquella madrugada de diciembre 

Insúa denunció que recibió una golpiza al negarle el ingreso a dos adolescentes que querían entrar a una fiesta de egresados ​​en el barrio privado.

Los agresores fueron identificados como Mateo Soler y Tadeo Torasso, ambos integrantes y jugadores de rugby en el club "Tala" de Córdoba. Los jóvenes habrían intentado ingresar al lugar sin invitación y esta acción fue el detonante de la pelea.

"Estábamos festejando nuestro egreso, y aproximadamente a las 3.30 del domingo este grupo de chicos ingresa al barrio por autorización externa a nosotros. En vez de ir al lugar donde los autorizaron vinieron a la fiesta. Ahí se los intentó echar, les dijimos que no estaban invitados por el tema de la pandemia", relató Lautaro a El Doce.

"Se negaron, empujaron al dueño de la casa al piso y cuando me enteré me acerqué, les dije que se vayan de vuelta y los intenté llevar a la salida. Ahí empezaron a golpearme", señaló la víctima.

Los rugbiers pertenecen al Club Tala y Mateo es hijo de un ex jugador de Los Pumas, Facundo Soler. Foto: diariodecuyo.com.ar

Como consecuencia de la brutal agresión, Insúa sufrió traumatismo de cráneo y del macizo facial, heridas contusas cortantes en ambas regiones malares, fractura de maxilar superior que compromete pared de ambos senos maxilares, piso de órbita, y fractura con desviación de tabique nasal.

También sufrió fractura frontal de maxilar superior, lesiones de naturaleza traumática, de entidad grave, de tiempo curación e inhabilitación para el trabajo de más de 30 días, según consta en la causa.

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Luego de que trascendiera el hecho, y a casi un año de que un grupo de rugbiers asesinara a Fernando Báez Sosa en Villa Gesell causando conmoción en todo el país,  el club en el que jugaban los acusados ​​publicó un comunicado:“Tala Rugby Club repudia y condena enérgicamente este hecho y cualquier manifestación de violencia y comunica que hemos iniciado el proceso administrativo interno correspondiente a los fines de informarnos pormenorizadamente de la situación y adoptar las medidas disciplinarias que correspondan de acuerdo a lo establecido en el estatuto de nuestra institución ”.

Con información de La Voz y La Nueva Mañana