El colectivo que trasladaba al Benfica, que empató con el Tondela tras la reanudación de la Liga lusa, fue apedreado en Lisboa y dos de sus jugadores (el serbio Zivkovic y el alemán Weigl) sufrieron cortes por los cristales, por lo que debieron ser trasladados a un hospital para recibir asistencia sanitaria.

 

Según un comunicado divulgado por el Benfica, los hechos ocurrieron cuando el micro regresaba con todo el plantel al Centro de Entrenamiento de Seixal, ubicado a unos 30 kilómetros de distancia. En el mismo texto se aclara que ambos jugaron fueron derivados por cuestiones de precaución, aunque ninguna de sis heridas fue de gravedad.