Hay coincidencia entre los operadores del mercado electrónico y las casas de venta de electrodomésticos, en que, al menos, “se han duplicado” las consultas y ventas por medio de sitios Web, redes sociales y dispositivos telefónicos.

En primera instancia, el cierre de comercios y el cambio de hábitos de vida, con una mayor e inusual permanencia de casi todos en sus hogares, se muestran como los motivos principales.

Pero, al mismo tiempo, en el cambio de hábitos parece haber sido fundamental la necesidad de trabajar en casa (el ya tan mencionado home office o teletrabajo) y sobretodo de hacer tareas escolares como para que la impresora vuelva a estar entre los productos más demandados.

Incluso los televisores, que si bien son de demanda continua, por la ya entrega casi total de los públicos a las plataformas de consumo a demanda (on demand), como Netflix, Youtube, entre otros, hace que este producto, sin que haya ningún acontecimiento mundial más significativo que “el exceso de horas en casa”, siga trepando en la demanda de los clientes.

El tiempo libre, el entretenimiento y la demanda de insumos básicos y de salud, son incluso también rubros que se han movido fuerte en las últimas semanas, por fuera de la electrónica y electrodomésticos.

¿Qué ocurre en Córdoba?

CRECE LA VENTA ELECTRÓNICA: TV E IMPRESORAS LO MÁS PEDIDO

“Los productos que más se están vendiendo son televisores. Hace poco también quebramos (agotamos) stock de impresoras”, afirmó a cba24n.com.ar Luis Méndez, presidente de la Cámara de Comercio de Electrodomésticos y Artículos del Hogar de Córdoba.

"En el caso de impresoras lo que más salió fue un modelo estándar, que cuesta $5.000 y en televisores los más vendido son los de 40 pulgadas, que van de $15.000 a $20.000, en segundo lugar los de 32 pulgadas que promedian los $12.000 y también se han vendido de 50 pulgadas", dijo.

“Evidentemente la gente utiliza su tiempo tanto para trabajar desde su casa, también para el ocio y el entretenimiento”.

Méndez también dijo que está muy activa la venta de “pequeños electrodomésticos y productos de primera necesidad”, afirmando que se siguen vendiendo “calefones, termotanques, lavarropas, heladeras”, asegurando que en estos tiempos de cuarentena “si bien la gente no tiene muchas necesidades, se las crea, por el tiempo que tiene libre en el hogar”.

“Los productos que más se están vendiendo son televisores. Hace poco también quebramos (agotamos) stock de impresoras”

En otro orden, reconoció que los comercios llevan adelante acciones de ofertas, con descuentos y planes de pagos, más el envío a domicilio. Al respecto, admitió que al no ser generalizada la atención de los comercios del rubro, junto con las dificultades de la estructura para e-commerce que disponen, “que por momentos no alcanza” y “se generan cuellos de botella” para dar respuesta a la demanda.

Finalmente, expresó que aunque las ventas on-line “se duplicaron y hasta triplicaron en algunos productos”, el cierre de los locales ha motivado una “abrupta caída en la facturación”.

Comercio electrónico, el comportamiento que vino para quedarse

Lo confirma el presidente para el interior de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico y socio de la consultora LOCUS, Mateo Navarra. En diálogo con cna24n.com.ar fue enfático al decir: “En un mes de cuarentena la aceleración de la penetración del e-commerce (comercio electrónico) logró lo que a lo mejor en tres o cuatro años no había logrado”, no solo en argentina, sino en el mundo”.

“En un mes de cuarentena la aceleración de la penetración del e-commerce (comercio electrónico) logró lo que a lo mejor en tres o cuatro años no había logrado”

Navarra estimó que esta situación está dejando nuevos hábitos y aprendizajes, tanto para consumidores como para empresas, que, algunas a la fuerza, debieron volcarse al mundo electrónico obligados por la situación.

“Seguramente ese comportamiento se va a quedar en ese mundo”, dijo, y señaló que al respecto es alentador saber que “el 30% de los que compraron en marzo, fueron nuevos clientes en plataformas electrónicas”.

Sin embargo, también se sinceró al reconocer que muchas empresas demostraron no estar habituadas a estas mecánicas, al tiempo de aparecer entre las consultas a las entidades como las que Navarra representa, el requerimiento de sumarse al e-commerce. Con respecto del escenario desatado ante la demanda, dijo: “Hubo cuello de botella y demoras en la entrega de varios productos. Ocurrió incluso con los supermercados que llegaron a demorar hasta 10 días para entregar sus productos".

"Ha crecido la demanda de las empresas por querer vender en Internet"

“Hubo dos etapas del aislamiento. En una primera, los consumidores se inclinaron por las compras de productos de salud y supermercados. En la segunda, más reciente, ocio, entretenimiento, electrónica y telefonía”, lo más buscado, culminó.