Este domingo desde las 20 hs el gran teatro presenta esta versión del ballet "Cascanueces"  con coreografía del legendario Rudolf Nuréyev y protagonizada por las máximas figuras del Ballet Estable en 2018.

 La primera bailarina Macarena Giménez, es quien protagonizó en 2018 la función que el teatro emitirá a través de sus redes sociales y del sitio www.teatrocolon.org.ar/culturaencasa.  Maximiliano Iglesias, su partenaire, primera figura del Ballet Estable y, además, pareja en la vida de Giménez, guarda hermosos recuerdos del debut juntos con esta obra estrenada en Rusia en 1892 con la música que compuso 'ad hoc' Piotr Tchaikowsky y coreografía de Marius Petipa y Lev Ivanov.

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La versión que el primer coliseo repuso en 2018 de uno de los ballets más conocidos del mundo y que se emitirá este domingo no es la desarrollada por Segni, exdirectora de la compañía entre 2009 y 20015, sino la composición creada por el celebérrimo ruso Rudolf Nuréyev para el Teatro Real de Estocolmo, en 1968.

Esta reposición cuenta la puesta coreográfica de Aleth Francillion, dirección musical del maestro Luis Gorelik, al frente de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires y la participación del Coro de Niños del Teatro Colón dirigido por César Bustamante ensamblan la conjunción perfecta para este cuento infantil y la dirección de Paloma Herrera.

"Cascanueces" llegó por primera vez al Teatro Colón en un año señalado: se estrenó en 1971 con la presencia de dos leyendas de la danza argentina, Olga Ferri y Norma Fontenla, pero el 10 de octubre de ese mismo año, Fontenla moriría junto a otros ocho bailarines de la compañía nacional en un accidente aéreo.

La pieza elaborada por Nuréyev recupera el cuento infantil sobre el que está basado el argumento y vuelve a contar la historia de Clara que recibe de su padrino, Drosselmeyer, un extraño regalo navideño: un cascanueces con forma de soldado, que la acompañará en algunas aventuras llenas de color, de variaciones y personajes que suelen cautivar a chicos y chicas.

Con todo, la magia y el virtuosismo que seduce al público representa para los intérpretes un desafío técnico mayúsculo: todos coinciden en que la versión de Nuréyev es realmente difícil.

(Fuenter: Télam)