Cuenta la leyenda Beatle que en la casa de la infancia de Paul McCartney, él junto a John Lennon se juntaban a componer. Y esas paredes fueron las primeras testigos de los himnos de la banda de los 4 de Liverpool.

En el número 20 de Forthlin Road, Paul y John se encerraban en los baños para lograr mejor acústica. Tocaban piano y guitarra e incluso improvisaban recitales para familiares y amigos. Esa casa que se subastó en varias oportunidades, es la que ahora estará "abierta" al público.

La iniciativa llamada Forthlin Sessions cuenta con el apoyo del hermano del exBeatle Mike y la dinámico prevé que jóvenes artistas puedan reservar sus espacios para componer algunas horas en un lugar que probablemente tenga una energía muy particular. 

Esta actividad es una de las planeadas en la previa de un cumpleaños muy especial, los 80 de Sir Paul.