Melomanía. Manía por las melodías. En ese estado se sumerge Daniel Maza (Montevideo, 1959) cuando alguna noche al azar se encierra a escuchar boleros, caza el bajo y toca envuelto en esa satisfacción tan envidiable que no es otra que la del músico simulando dirigir toda su atención a lo que está haciendo, cuando en realidad todo fluye inconsciente; la música y el instrumento son ya parte esencial de uno. 

Un poco así surgió Candombe pa´la, la última de las nueve canciones de Melomazeando (2023, en plataformas digitales). “Es algo que compuse para `La Piojo´ (Patricia Zappia, su esposa). Fue un día que nos peleamos y ella se fue a comprar al chino y yo me encerré a hacer una canción del enojo. Pero me salió un tema de amor. Recién me lo aceptó como a la semana”, contó en otra nota.   

Daniel Maza - Candombe Pa' La .

Lo cierto es que Melomazeando es un álbum “no muy pretencioso y tiene personalidad”, dice Maza, resumiendo dos cualidades que todos buscamos en el otro. Personalidad y pretensiones posibles. Funk, bolero, balada, milongón y, por supuesto, candombe. Solo, en trío, en cuarteto, sessionista, artista invitado; Maza aspira a todos los públicos; es un músico popular.

La última lágrima

El uruguayo trabajó con Toninho Horta, Djavan, Horacio Fontova, Luis Salinas, Raúl Carnota, Osvaldo y Hugo Fattoruso, por nombrar. Participó en los dos últimos discos de Mercedes Sosa (Cantora 1 y Cantora 2). Ahora acaba de lanzar Melomazeando.

Foto: El País Uruguay.

-El disco iba a titularse “Cantando melodías con el Maza”. Y la verdad es que después de escuchar el álbum, las melodías quedan flotando. Uno se encuentra repitiendo algún pasaje de estribillo o silbando parte de una melodía. ¿Encontró finalmente a alguien tarareando sus canciones en alguna esquina?

Maza- Sí, iba a llamarse "Cantando melodías con el Maza". Pero ese título, la verdad, era inviable para “las redes”. Siempre dije que me encantaría encontrarme alguien que viniera silbando un tema mío, pero hasta ahora no ha pasado. Me conformo con la gente -que gracias a Dios- viene a vernos y responde a nuestra convocatoria. Tocar y que haya gente que viene a escucharme me parece maravilloso.

El danzón

-El danzón (inconfundiblemente cubano) y La última lágrima (bolero) son para gusto propio dos joyas del álbum. Qué es lo que más disfruta de recorrer estas raíces, que sin duda lucen novedosas con su sonido: los boleros suenan como boleros pero también sugieren una textura nueva. 

-El danzón es un ritmo que me encanta y que es muy antiguo en Cuba, de los primeros. Antes se bailaba mucho el danzón. En Montevideo se tocaba el danzón en los bailes. Hoy se usa el danzón para fusionar o ablandar alguna cosa, como algún tema “salsero”, algo por ahí. La melodía de El danzón me gusta mucho. Y el bolero que grabamos es un bolero atravesado por el funk. Volviendo a El danzón quiero decir que es de los que más me gustan del disco. Es algo que me encanta hacer: agarrar ritmos antiguos y traerlos para acá, a la actualidad. 

-Hay una apuesta por la melodía (“sin melodía no hay música”, decía Mono Villegas) y un paseo por muchos géneros, aunque en todos parece respirar el candombe. ¿Es el candombe el principio inevitable de sus trabajos?

-Me encuentro los temas, los compongo, hago los bocetos, los ensayamos, los grabamos y se terminó el disco. Así son mis discos. Sin melodía no hay música, sí, claro. Moverse por todos los géneros me parece maravilloso. Siempre lo primero que me sale es el candombe; después hay un proceso en el que les voy “poniendo distintas ropas”.

Linda versión de "No importa la razón" (Litto Nebbia) que forma parte del disco Vo! (2015). Un pasaje sonoro e interpretativo que recuerda a Chivo Novarro, del cual Maza es admirador.

-Melomazeando aún no fue editado en físico. ¿Es importante para usted que el trabajo pueda pasar de mano en mano, que se pueda palpar, que pueda abrirse un librito con fotos, con el detalle de quien participó en cada corte?

-Sí, ya hay disco físico de Melomazeando. Hice una edición pequeña, que regalé a gente conocida, amigos. Ya no se venden discos durante los recitales. La gente no tiene dónde escucharlos. Una pena, para mí. Cuando escucho algún disco en alguna plataforma y digo “uhh, quién es ese bajista”, entonces voy a ver la ficha y en los créditos no está, no hay nada. En el disco uno sabe cuándo se grabó, quién toca, etc. Qué sé yo, es así. A mí me parece que cuando el disco no está en la plataforma todavía no es un disco (ja!).

-Presentaron Melomazeando en Bebop Club (Buenos Aires). ¿Habrá gira por el interior de la Argentina, alguna fecha en Córdoba? Cuál es la agenda que puede adelantar.

-Hicimos dos funciones en Bebop. Las dos muy llenas. Estamos felices. Este viernes 4 estamos en Bolivar. El sábado 5 en General Pico (La Pampa) y el domingo 6 en Trenque Lauquen. Por supuesto que siempre queremos ir a Córdoba, donde tengo muchos amigos. Ya va aparecer la fecha. 

Disco completo en Spotify

Melomazeando

Disco completo en Youtube, aquí.

Melomazeando

Daniel Maza, bajo y voz. Fabián “Sapo” Miodownik, batería. Ramiro Cubilla, guitarras. Leandro “Pitu” Marquesano, piano y teclados. Agostina Bertozzi, percusiones. Los Años Luz Discos. 2023. En plataformas digitales.

#UnDiscoParaElFinde 

Te puede interesar

VER: “Mateo solo bien se lame” 50 años: el mejor álbum de la música uruguaya

VER: Hugo Fattoruso, 80 años: “La música es mi casa”

VER: João Gilberto, la búsqueda interminable del genio fantasma

VER: Milton Nascimento, 80 años: despedida de los escenarios de una estrella atemporal 

VER: “Candombe del 31”, la melancolía perfecta de Jaime Roos

VER: Transa, 50 años: un tropicalista en medio de la niebla