El Gobierno ruso confirmó que ascendieron a 143 las muertes por el atentado terrorista en el Crocus City Hall y que hay 11 personas atendidas.

El viernes un grupo de personas con uniformes camuflados y armas automáticas ingresó en el teatro de Moscú, disparó contra la multitud que esperaba el show de la banda Piknik y prendió fuego las butacas para iniciar un incendio que causó una explosión cuyas llamas llegaron hasta el techo del complejo.

Horas más tarde el Estado Islámico se adjudicó el ataque a través de un comunicado en su cuenta de Telegram.

Ver: El Estado Islámico se adjudicó el ataque en el teatro de Moscú
 

"Los combatientes del Estado Islámico atacaron una gran reunión de cristianos en la ciudad de Krasnogorsk, en las afueras de la capital rusa, Moscú, matando e hiriendo a cientos y causando una gran destrucción en el lugar antes de que se retiraran a sus bases de manera segura", fue el mensaje de ISIS.

Sin embargo desde el Kremlin apuntaron las sospechas hacia una posible conexión con Ucrania, pese a que el asesor presidencial ucraniano Mykhailo Podolyak negó cualquier tipo de relación, según informó la Agencia Reuters.

El Comité de Investigaciones de Rusia informó que cuatri sospechosos fueron detenidos en la provincia de Briansk, cerca de la frontera con Ucrania. El Servicio Federal de Seguridad indicó que tenían contactos del lado ucraniano, indicó la Agencia RT.

"Ahora sabemos en qué país planeaban esconderse estos malditos bastardos: Ucrania", dijo en Telegram la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, María Zajárova.