Este 27 de noviembre se cumplen 13 meses de las elecciones que consagraron a Alberto Fernández como presidente con el 48,24%. En poco menos de un año, el gobierno nacional atravesará la elección de medio término, un test que será clave para la segunda mitad del mandato presidencial de Fernández.

¿Qué dicen las encuestas más recientes al respecto?

El promedio de las últimas mediciones posicionan al Frente de Todos con una opinión preelectoral en torno al 38% versus 45% para alguna fuerza opositora. Esto ubica el último sondeo nacional de Management & Fit como la aproximación más representativa de esta serie temporal, aunque en rigor esa encuesta mide la inclinación para una presidencial, lo que no es el caso del turno electoral 2021: allí, el oficialismo alcanza 38,5% y la oposición 48%, con 13,5% de indecisos (gráfico arriba).

Se trata de un caudal similar al que obtuvo Néstor Kirchner en su elección de medio término de 2005, que está entre los mejores cuatro resultados en comicios comparables desde el retorno de la democracia en 1983, junto con el de la UCR de Raúl Alfonsín en 1985 (43,6%), el del PJ de Carlos Menem en 1993 (42,5%) y el de Cambiemos en 2017 (41,7%; gráfico abajo).

 

 

En tanto, cuando se observa la serie evolutiva de la consultora Giacobbe & Asociados que mide preferencia ganadora se advierte que la inclinación por el oficialismo se estabiliza en torno al 33% desde septiembre pasado, mientras que quienes prefieren que pierda rondan el 53% desde la misma fecha (gráfico abajo).

 

 

A su turno, en la serie evolutiva de Synopsis Consultores la tendencia a favor del oficialismo tocó un piso de 33,2% el mes pasado que coincide con el piso de 31,9% que también se ve en el estudio de Giacobbe, mientras que en noviembre insinúa una suba de 2,1 puntos porcentuales (gráfico abajo).

Se trata de una variación estadísticamente no significativa pero atendible, ya que en este caso la opinión electoral a favor del Frente de Todos está en el mismo orden de magnitud del promedio nacional de 38% que apuntamos arriba.

 

 

Los comicios legislativos de medio término, a diferencia de los presidenciales, tienden a un voto más disperso y fragmentado: de ahí que sea suficiente que una primera fuerza se acerque o ronde el 40% para ganarlos, como vimos en la serie histórica más arriba, en cambio, una elección presidencial requiere caudales cercanos al 50%.

En este marco, para apreciar el panorama completo es clave identificar cómo se compone el voto opositor, a efectos de evaluar si alguna de esas fuerzas puede estar en condiciones de disputarle la primera minoría a un Frente de Todos que hoy parece tener chances de superar el 30% y de acercarse al umbral del 40%.

El estudio de Synopsis confirma un panorama de dispersión: entre el 54,4% que votaría a una fuerza opositora, hay una fuerte disputa entre quienes se inclinan por un perfil “más del PRO” (22,4%) y casi 21% que prefiere un perfil “más de derecha”. El perfil “más peronista” ronda el 19% y el “más radical” un 17%, mientras que el perfil de izquierda no llega al 10%. Esto insinúa que la dispersión de preferencias opositoras hoy favorece al oficialismo y además pone de relieve que existe un caudal preelectoral que se ubica a la derecha del PRO y podría ser relevante en el turno electoral 2021.

 

 

Ese escenario puede cuantificarse en la encuesta más reciente de la consultora OhPanel. Entre septiembre y noviembre, la opinión electoral que se inclina por el Frente de Todos no presenta variaciones estadísticamente significativas (pasa del 34% al 32%), mientras que la favorable a Juntos por el Cambio insinúa una baja de 5 puntos porcentuales (de 28% a 23%). Esa merma es capitalizada principalmente por la derecha, que pasa de 8% a 12% (gráfico arriba). De esa forma, la brecha del FdT sobre JxC crece de 6 puntos porcentuales a 9 puntos porcentuales, y está en el mismo orden de magnitud que la obtenida hace 13 meses en un panorama más polarizado (48,24% a 40,28%, 7,96 puntos porcentuales).

 

 

Existe otro escenario que también podría resultar desfavorable para Juntos por el Cambio: si las tensiones internas en esa alianza opositora llevaran a una ruptura entre sus dos alas, la “blanda” que hoy representan Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal entre otras figuras, el Frente de Todos podría quedarse con la primera minoría aún sin llegar al 30% de caudal, mientras que esa “ala blanda” de JxC se ubicaría en segundo término y la derecha le disputaría el tercer puesto del podio a los sectores duros de esa coalición referenciados en Mauricio Macri y Patricia Bullrich, según la encuesta más reciente de la consultora Taquión (gráfico arriba).

Si bien el promedio de las últimas encuestas ubica a los referentes libertarios con una media aritmética de 6%, lejos del techo superior al 13% que arroja esta última medición, de todos modos ese 6% cuadruplica el caudal obtenido por José María Espert en las presidenciales de 2019. Así, la amenaza para el frente opositor JxC es palpable y resulta, en gran parte, de un corrimiento del discurso de algunos de sus principales referentes, que los ha llevado a disputar la agenda con la derecha más dura.