l 27 de octubre de 2019, el Frente de Todos con Alberto Fernández a la cabeza de la fórmula presidencial obtenía el 48,24% de los votos y derrotaba a la lista de Juntos por el Cambio liderada por el expresidente Mauricio Macri, quien alcanzaba 40,28% y se transformaba en el primer mandatario argentino que buscó la reelección sin obtenerla.

Ese proceso también contó con el protagonismo de Cristina Fernández de Kirchner, quien definió compartir la lista del FdT como candidata a vicepresidenta, movida que posibilitó la reunificación del espacio pan-justicialista.

A un año de esos comicios y con el mismo tiempo para el próximo turno electoral en el horizonte, un repaso de las encuestas permite actualizar el panorama del oficialismo y la oposición.

El estudio más reciente realizado por CB Consultora (gráfico arriba), que cuenta con la muestra más amplia de todo el mes (17.129 casos en los 24 distritos electorales del país) nos permite contar con su imagen en cada uno, traducirla según su peso en el electorado total según la elección de 2019 y compararla con la de los mandatarios distritales, casi todos ellos electos o reelectos en el mismo año.

Así, el acumulado nacional ubica a Alberto Fernández con 54,5% de imagen positiva.

 

 

Comparando la imagen positiva del presidente con la de cada gobernador o gobernadora, en 10 de 24 distritos Fernández tiene más imagen positiva que el respectivo mandatario, y en 11 su calificación favorable está en el mismo orden de magnitud (con diferencias estadísticamente no significativas).

Así, en 21 distritos su imagen favorable supera el 50% (gráficos arriba y abajo). Sólo en 3 distritos su opinión favorable es menor al 50% y está por debajo del respectivo gobernador: Mendoza, Córdoba y Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

 

 

Si comparamos ese dato de imagen del presidente con el promedio de las últimas 10 encuestas nacionales, el resultado es similar: 57,6% positiva y 40,6% negativa.

La diferencia con el resultado acumulado nacional del estudio de CB no es estadísticamente significativa (-3,1 puntos porcentuales), lo que ubica a la última medición realizada por Analogías como la más representativa de la serie, con 57,6% de positiva y 40,7% de negativa (gráfico abajo).

El evolutivo muestra el desgaste desde el pico registrado apenas comenzada la pandemia, pero aun así Fernández cuenta con un diferencial favorable de 16,9 puntos porcentuales de imagen en ese estudio.

 

 

Así, hoy la imagen presidencial tiene un excedente de positiva por encima del caudal obtenido el año pasado, mientras que la calificación negativa está en el mismo orden de magnitud del voto obtenido por JxC, es decir, alrededor del 40%.

En cambio, Macri, su contrincante en aquella elección, tiene una imagen positiva del 32% y una negativa del 66% en el promedio de las últimas 10 encuestas nacionales.

Eso ubica el estudio más reciente de Move como el más representativo de la serie: allí, Macri alcanza 31% de positiva vs 67% de negativa (gráfico abajo).

 

 

Según el mismo estudio, las últimas reapariciones mediáticas del expresidente no mejoraron su credibilidad, que está 5 puntos porcentuales por debajo de su valoración positiva: 26% (gráfico arriba).

Su descrédito se profundizó en el marco de la coyuntura de pandemia: apenas 27% del total de electores cree que la situación sanitaria del país sería mejor con Macri en la presidencia, vs 45% que cree que sería peor (gráfico abajo).

 

 

En el evolutivo, el ex presidente está en el pico de su imagen negativa, según la serie de Rouvier & Asociados (gráfico abajo).

De acuerdo al último relevamiento, realizado entre fines de septiembre y principios de octubre, Macri tiene un saldo desfavorable de -27 puntos porcentuales.

 

 

En tanto, el promedio de imagen de la expresidenta y actual vicepresidente en las últimas encuestas nacionales es de 40% positiva y 56% negativa.

En la última medición de Rouvier & Asociados, CFK obtiene un saldo desfavorable menor al de Macri, de -20 puntos porcentuales (gráfico abajo).

 

 

Sin embargo, quizás el mayor desafío para Macri no está en la comparación con Alberto Fernández ni con CFK, sino con el ascenso del jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, que lo supera en imagen positiva y como referencia opositora.

Según la encuesta más reciente de Taquion, aventaja a Macri en esa variable por 10,4 puntos porcentuales, al mismo tiempo que también se impone sobre Patricia Bullrich por 12,5 puntos porcentuales y María Eugenia Vidal por 19,7 puntos porcentuales, entre otras figuras opositoras (gráfico abajo).

 

 

Con matices en las cifras, el mismo panorama se observa en el estudio más reciente de M&F: Larreta supera a Macri como principal referente de la oposición por 10,6 puntos porcentuales, a Bullrich por 20,6 puntos porcentuales y a Vidal por 24,3 puntos porcentuales (gráfico abajo).

 

 

En tanto, según la encuesta más reciente de Clivajes, las brechas a favor de Larreta son más amplias aún: 28,5 puntos porcentuales sobre Bullrich, 32,62 pp sobre Macri y casi 35 pp sobre Vidal, para hacer foco en las figuras que más se repiten en los tres sondeos citados. Al igual que el estudio de Taquion, este también incorpora al referente radical Alfredo Cornejo, muy rezagado en el posicionamiento relativo (gráfico abajo).

 

 

Este escenario instala la disputa por el liderazgo en Juntos por el Cambio de cara al turno electoral de 2021, donde Larreta, como jefe de gobierno, puede ser armador y referencia pero no candidato, ya que tiene que completar su mandato en CABA, mientras que el ex presidente sí puede competir.

Sin embargo, hoy claramente la figura de Macri polariza opiniones en forma asimétrica desfavorable, aún más que CFK. En cambio, sucede lo contrario con las figuras de Fernández y de Rodríguez Larreta, que captan adherentes también entre los electores “moderados”.

En ese marco, este octubre, a medio camino entre la elección pasada y las legislativas de medio término que se vienen, muestra a un oficialismo en la transición de dos liderazgos, el de la expresidenta (que definió la arquitectura electoral al correrse al segundo lugar y volcar su capital político a favor de Fernández) y el del actual presidente, que hoy la supera en imagen positiva.

En cambio, JxC tiene que reprocesar su posicionamiento futuro, con un expresidente que fue desde el 2015 el líder del espacio pero que enfrenta, además del lastre de la derrota de 2019 y una imagen muy desgastada, un nuevo liderazgo emergente en la figura del jefe de gobierno de CABA, distrito que desde 2007 es el bastión del PRO.