Desde hace unas semanas se instaló en la agenda pública el debate sobre el dictado de clases en el ciclo lectivo 2021.

Como se sabe, la llegada de la pandemia de Covid-19 en marzo del año pasado abortó el inicio de las clases presenciales, dado que el 19 de ese mes arrancó el aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO).

Conocida popularmente como cuarentena, entre mayo y junio de 2020 esa medida se fue flexibilizando y segmentando geográficamente; sin embargo, las escuelas, dado el riesgo de contagio, permanecieron durante todo el 2020 con clases en modalidad virtual y a distancia.

La llegada de las vacunas desde diciembre de 2020 y el relativo amesetamiento de los contagios en Argentina reposicionó este tema, que también ha caído dentro de la disputa política entre el oficialismo y la oposición.

Según la última encuesta realizada en todo el país por la consultora Analogías, casi un 37% de los adultos cree que en marzo podrá iniciarse el ciclo lectivo en la modalidad presencial en forma más o menos regular, mientras que casi 42% cree que eso no será posible; 21,3% no sabe (gráfico arriba).

Así, el escepticismo en esta materia supera al optimismo por casi 5 puntos porcentuales, lo que estadísticamente es un empate técnico.

Ahora bien, ¿qué pasa con las preferencias de la opinión pública al respecto?

A propósito de la intención del jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), Horacio Rodríguez Larreta, de iniciar las clases presenciales en febrero, Clivajes consultores sondeó en todo el país las opiniones en torno a ese concepto a través de una serie de opciones de respuesta. Un 46,5% se mostró de acuerdo con iniciar clases presenciales tomando las medidas adecuadas, mientras que un 3,6% se mostró de acuerdo con la presencialidad independientemente de la situación sanitaria; por otro lado, 27,4% no estuvo de acuerdo y planteó que no debe haber presencialidad hasta que todos los trabajadores de la educación estén vacunados, en tanto que casi 21% se mostró en desacuerdo y se inclinó por comenzar con clases virtuales para evitar la suba de contagios (gráfico abajo).

 

 

Si más allá de los matices agrupamos esas respuestas según acuerdo o desacuerdo, tenemos 50,1% que se inclina por retomar la presencialidad en el dictado de clases versus 48,1% que se opone; nuevamente, un empate técnico en términos estadísticos.

A su turno, la última encuesta de la consultora Zuban Córdoba & Asociados presentó varias opciones: casi 41% de los electores se inclina por un mix entre clases virtuales y presenciales, 30,6% prefiere clases presenciales todo el año, 17,5% se decanta por la modalidad virtual hasta el fin de la pandemia y 9,2% prefiere que todo 2021 se curse en forma virtual; 1,8% ns/nc (gráfico abajo).

 

 

En síntesis, el análisis comparado de datos aporta evidencia empírica de que las opiniones están divididas: no aparece un clamor generalizado, ni siquiera mayoritario, de la opinión pública por una vuelta a las clases presenciales.

¿Por qué entonces tanta insistencia y repercusiones mediáticas en torno al tema?

Básicamente, porque este “issue” forma parte de la puja política entre el oficialismo y la oposición, y en segundo término porque Juntos por el Cambio está viviendo una disputa por su liderazgo luego de la derrota de 2019 a nivel país.

Ese turno electoral dejó a figuras como el ex presidente Mauricio Macri y la ex ministra Patricia Bullrich fuera del gobierno al mismo tiempo que revalidó los pergaminos de Rodríguez Larreta en CABA, que ganó la reelección en ese distrito sin ballotage (un logro que Macri, líder natural del PRO hasta 2019, nunca pudo conseguir).

Así, la carta pública del ex presidente reclamando la apertura de las escuelas de manera extemporánea (en pleno enero) y Larreta de comenzar con clases presenciales en febrero cuando la situación sanitaria del distrito que gobierna no acompaña esa intención son mensajes de posicionamiento en la lucha por el liderazgo de ese espacio.

 

 

Para esa pelea y de cara al turno electoral 2021, CABA es clave, dado que desde 2007 se configura como un bastión del PRO y en ella sí hay mayoría a favor de la presencialidad: según la última encuesta realizada por Consultora CEIS en ese distrito, 60,1% de los electores de esa ciudad cree que el inicio de clases debe ser de forma presencial, mientras que 23,1% se inclina por la virtualidad y 13,1% por un mix entre encuentros presenciales y virtuales; por otro lado, 2% plantea que las clases no deberían comenzar si hay segunda ola de coronavirus y 1,8% ns/nc (gráfico arriba).

En esa línea, la convergencia de Rodríguez Larreta, Macri y Bullrich en las clases presenciales funciona como un mensaje de fidelización del electorado de Juntos por el Cambio.