Una inteligente joven con trastorno de espectro autista Woo Young-woo (actuación sobresaliente de Park Eun-bin) es contratada por un importante bufete de abogados (Hanbada) y se encuentra con un escepticismo generalizado de que pueda desempeñar su trabajo (defender clientes y argumentar casos en los tribunales).

Rápidamente se hace amiga de otro joven abogado (Kange Tae-oh) que la trata con amabilidad y le infunde confianza para que se haga cargo de un caso judicial que involucra a una pareja de ancianos de su infancia.

Una señora de unos 70 años, Yeong-ran, golpeó a su esposo, que tiene demencia, con una plancha (que para Woo se asemeja a una ballena). Esta es una buena manera de presentar los considerables conocimientos y habilidades de Young-woo, así como sus peculiaridades. Entretejido con flashbacks relevantes, el desordenado caso se desarrolla entre escenas divertidas y poéticas (por ejemplo el vínculo de Woo con las puertas giratorias del bufete) que ayudan a desarrollar el tono del programa y el personaje de Woo Young-woo en ese primer episodio de una hora y veinte minutos.

Woo es la primera abogada con espectro autista en graduarse de la facultad de derecho de Seúl, en primer lugar, con honores; fue criada sólo por su papá y tiene un vínculo muy especial con él. Es también apasionada del universo de las ballenas, que serán claves en cada capítulo para que Woo pueda resolver los casos. Serán las ballenas las que la transporten a la epifanía del episodio.

“Woo, una abogada extraordinaria” es una serie procedimental, esto quiere decir que sus episodios se caracterizan por ser autoconclusivos e independientes entre sí. Al comienzo de cada capítulo se plantea un determinado “caso de la semana” que se resuelve habitualmente durante el resto del episodio. Aunque se suele asociar el término procedimental con las series policiacas o judiciales, también puede considerarse como serie procedimental “Dr House” que, si bien no es un drama policial como tal, mantiene la misma estructura en casi todos los capítulos, con el planteamiento del caso médico y la resolución del mismo.

La serie, entonces, termina siendo un drama dulce con personajes carismáticos y una amable interpretación del autismo, y es que los programas que se centran en un personaje con una discapacidad a menudo pueden parecer que están caminando sobre la cuerda floja en función de la precisión de la representación, y aunque no soy un experto en autismo o neurodiversidad, la representación en Woo parece que fue realizada con conocimiento, y mucho amor.

Woo Young-woo es ciertamente peculiar, pero también tiene grandes méritos, muestra su capacidad para probar cosas nuevas y salir de su zona de confort. Su mundo también está lleno de simpáticos personajes. Casi nadie es abiertamente malo con ella (salvo un colega que al comienzo le pregunta sin rodeos si es tonta cuando no sabe cómo salir de una puerta giratoria y luego la cela a lo largo de la temporada), aunque sus compañeros de trabajo definitivamente tienen cierto escepticismo que está diseñado para mostrar cuánto es capaz de hacer frente a la
adversidad.

No es una serie innovadora, pero es muy humana. Y cada capítulo es una hora televisiva agradable anclada en grandes actuaciones y una historia interesante, que puede resultar un tanto ingenua, pero que le da luminosidad a una pantalla saturada de violencia y agresividad.

Está guionada por Ji-Won Moon, que también escribió la película coreana “Jeungin”, en donde la escritora ya se adentraba a la temática: un anciano es encontrado muerto y la única persona que fue testigo de lo que ocurrió es una adolescente autista. El abogado de la acusación de la persona detenida como sospechosa buscará por todos los medios invalidar el testimonio de la joven.

Woo nos recuerda inmediatamente a “Good Doctor”, serie sobre un médico con espectro autista, que se creó en Corea del Sur en el año 2013, llamó la atención del actor coreano Daniel Dae Kim (Jim Soo en “Lost”), que compró los derechos para una versión norteamericana que se llamó “The Good Doctor” (la encuentran en Amazon Prime), luego se realizó en Japón (Guddo Dokuta) y finalmente llegó a Turquía como “Macize Doktor”, o mejor conocida en nuestras tierras como “Doctor Milagro”.

Si bien el espectro autista es tan amplio como difícil de abordar, Woo, una abogada extraordinaria da un gran paso, aunque no perfecto, en su visibilización, al mismo tiempo que desarrolla de manera elegante el drama judicial. Lo que la convierte en una de las producciones surcoreanas más singulares y atractivas de lo que va del año, al mismo tiempo que su protagonista se convierte en una de las figuras más entrañables y amorosas de la pantalla.